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Lula y Flávio Bolsonaro se midieron en un tenso último debate con un empate técnico del 50%

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El presidente brasileño y el senador ultraderechista cerraron la campaña de cara al balotaje de este domingo en un cara a cara más constructivo que el anterior, aunque marcado por acusaciones cruzadas y un fuerte cruce por el insulto de “nuevededos”.El último sondeo de Datafolha los coloca en empate exacto.

El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, y el senador ultraderechista Flávio Bolsonaro se midieron este viernes por la noche en el último debate antes de la segunda vuelta del domingo. La TV Globo lo emitió en directo desde sus estudios de Río de Janeiro, y los candidatos llegaron a este segundo cara a cara con el margen más estrecho de toda la campaña.

El último sondeo de Datafolha, publicado este jueves, sitúa a ambos en un empate exacto del 50% de los votos válidos. El hijo del expresidente Jair Bolsonaro había ganado la primera vuelta con el 47% frente al 45% del líder del PT.

El tono del debate fue más constructivo que en la anterior ocasión. Lula se mostró contundente pero más calmado, mientras que Bolsonaro buscó cultivar un perfil más moderado. En esta oportunidad se incorporó una “regla antiburla”, solicitada por la campaña de Lula después de que en el encuentro anterior el senador gesticulara a sus espaldas mientras el presidente hablaba. La segunda parte del debate, que se extendió por más de dos horas, incluyó acusaciones mutuas de mentir y de corrupción, con intercambios tensos.

Uno de los momentos más destacados se produjo cuando Lula replicó de manera contundente el insulto de “nuevededos”, un descalificativo que suelen usar sectores bolsonaristas por la pérdida de un dedo que sufrió el mandatario en su época de obrero metalúrgico. El presidente apeló a su biografía y declaró: “No voy a permitir que un miliciano me llame ‘nuevededos’, no lo voy a permitir”. Aprovechó el cruce para contrastar su historia de esfuerzo obrero con la trayectoria de Flávio Bolsonaro, a quien señaló que “nunca trabajó en la vida”.

Tras el impacto del argumento, el senador de ultraderecha terminó pidiéndole disculpas en su turno de réplica.

El cara a cara se desarrolló en un clima de alta polarización, en la recta final de una campaña que llega a la segunda vuelta con ambos candidatos muy parejos en las preferencias.

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