Las intensas lluvias provocaron una crecida extraordinaria en las Cataratas del Iguazú, donde el caudal de agua supera cinco veces sus valores habituales. El Iguazú se desborda: 8,8 millones de litros por segundo y un espectáculo extraordinario.
Las intensas lluvias provocaron una crecida extraordinaria en las Cataratas del Iguazú, donde el caudal de agua supera cinco veces sus valores habituales. Este domingo 11 de octubre, el flujo del río alcanzó los 8,8 millones de litros de agua por segundo, casi seis veces el promedio histórico de 1,5 millones de litros por segundo.
La fuerza del agua transforma el paisaje y deja imágenes impactantes de uno de los principales atractivos naturales de Misiones. El volumen extraordinario multiplica el espectáculo de los 275 saltos y genera una postal imponente que contrasta fuertemente con el caudal habitual de la maravilla natural.
El fuerte aumento del caudal del río Iguazú es consecuencia de las copiosas precipitaciones registradas en la cuenca, principalmente en territorio brasileño. Las lluvias alimentaron rápidamente el curso de agua y elevaron de manera notable el nivel antes de llegar a la frontera.
Ante la magnitud del fenómeno, las autoridades del Parque Nacional Iguazú mantienen un monitoreo constante de los niveles del río para garantizar la seguridad de los visitantes. En el sector brasileño se interdictó de manera preventiva la pasarela principal, mientras que el parque continúa abierto y permite el recorrido por los circuitos y miradores habilitados. Del lado argentino, los equipos técnicos evalúan permanentemente las condiciones de las pasarelas y senderos.
La evolución del caudal dependerá de las condiciones meteorológicas y de las lluvias en la cuenca del río Iguazú. Mientras tanto, el Parque Nacional Iguazú sigue abierto al público y ofrece una vista extraordinaria de los saltos cargados de agua. Las autoridades recomiendan seguir las indicaciones del personal del área protegida y consultar el estado de los circuitos antes de ingresar.





