El visitante, conocido en redes como “Chico de Rusia”, recorrió más de 1.200 kilómetros por tierra porque tiene miedo de volar. Pagó más de 2.000 dólares y cerró el trayecto frente a los saltos del Parque Nacional Iguazú.
Un turista ruso llegó a Puerto Iguazú después de recorrer más de 1.200 kilómetros en taxi desde Buenos Aires, en un viaje que se volvió viral en redes sociales.Bajo el alias “Chico de Rusia”, el visitante había contratado el traslado por una suma superior a los 2.000 dólares, con un objetivo concreto: conocer las Cataratas del Iguazú. Según la prensa local, explicó que tiene miedo de volar y que ya había realizado otros recorridos extensos en taxi por la Argentina.
La travesía empezó con una conversación registrada en video y difundida en TikTok, donde miles de usuarios siguieron la negociación con el taxista porteño. En las imágenes se ve el interior del auto, el cartel de pago con alias y la pregunta que resumió el acuerdo: “¿Querés ir vos? ¿Cataratas?”.
Tras casi un día de viaje por carretera y el paso por distintas provincias, el visitante alcanzó el norte misionero y pudo conocer el principal atractivo turístico de la provincia. La postal frente a los saltos del Parque Nacional Iguazú, que compartió en sus historias de Instagram, marcó el final del recorrido.
El destino que esperaba al final del camino
Más allá de la particularidad del viaje, la historia vuelve a poner en escena a las Cataratas del Iguazú, uno de los principales destinos naturales de la Argentina. El atractivo se encuentra dentro del Parque Nacional Iguazú, un área protegida creada en 1934 que conserva 67.698 hectáreas de Selva Paranaense. El parque fue declarado Patrimonio Mundial por la Unesco en 1984 y las Cataratas fueron elegidas como una de las Siete Maravillas Naturales del Mundo en 2011.
El sistema de saltos se extiende por unos 2,7 kilómetros sobre el río Iguazú y reúne alrededor de 275 caídas, según información oficial de turismo de la Argentina. Entre ellas está la Garganta del Diablo, cuya caída supera los 80 metros de altura. El parque también protege una amplia diversidad de flora y fauna, con más de 450 especies de aves registradas, además de monos caí, coatíes, tucanes, vencejos de cascada y otras especies propias de la selva misionera.
Puerto Iguazú, selva, río y frontera
El viaje no terminó solo en un punto del mapa. Puerto Iguazú funciona como puerta de acceso al Parque Nacional y forma parte de un destino que combina naturaleza, gastronomía, alojamiento y actividades vinculadas con la selva y los ríos. La ciudad integra además el espacio de la Triple Frontera, junto a Foz do Iguaçu, en Brasil, y Ciudad del Este, en Paraguay.
Desde el área turística del parque, los visitantes recorren los circuitos de pasarelas y acceden a sectores como la Garganta del Diablo, el Circuito Superior y otros senderos. El Tren Ecológico de la Selva conecta distintos puntos del área Cataratas y forma parte de la infraestructura destinada al recorrido.
Una historia particular con destino misionero
La decisión del turista ruso de atravesar el país por tierra convirtió un viaje turístico en una historia de repercusión internacional. La propuesta al taxista porteño, el pago acordado en dólares y el recorrido de más de 1.200 kilómetros captaron la atención de miles de usuarios antes de que el visitante llegara a Misiones. La fotografía frente a las Cataratas confirmó que el objetivo del extenso trayecto se había cumplido.
El episodio también muestra el atractivo que genera Iguazú como destino internacional. En el extremo norte de Misiones, el visitante encuentra un patrimonio natural reconocido por la Unesco, una de las siete maravillas naturales del mundo, una extensa área de selva protegida y una ciudad turística con propuestas que van más allá de la visita a los saltos.
Para quien llega desde otros puntos de la Argentina o desde el exterior, las Cataratas del Iguazú siguen siendo uno de los grandes puntos de referencia del turismo de naturaleza del país.









