Trabajadores denuncian una “privatización encubierta” y advierten que el ajuste impactará no solo en el empleo, sino también en la biodiversidad y las economías regionales.
La Administración de Parques Nacionales atraviesa un nuevo foco de conflicto con el Gobierno nacional. Trabajadores del organismo rechazaron de manera categórica el régimen de retiros voluntarios impulsado por la gestión de Javier Milei y denunciaron que se trata de un mecanismo destinado a facilitar un ajuste de personal que, según afirman, podría alcanzar al 20% de la planta laboral.
La advertencia fue formulada por Leonardo De Gennaro, secretario general de la Junta Interna de Parques Nacionales, quien aseguró que la iniciativa forma parte de una estrategia más amplia de reducción del Estado y cuestionó el rumbo de las políticas ambientales del Gobierno.
“Lo que está pasando es que continúa este plan sistemático que tiene el Gobierno de atacarnos, de atacar Parques Nacionales. Desde el inicio de esta gestión venimos denunciando una política que niega el cambio climático, cuestiona las políticas de conservación y busca imponer un modelo económico basado en la explotación de los recursos naturales”, sostuvo en declaraciones a FM 89.3 Santa María de las Misiones.
Para el dirigente sindical, las medidas adoptadas durante el último año responden a una visión que privilegia actividades extractivas por sobre la protección ambiental.
“Se está avanzando sobre herramientas de protección de los recursos naturales. Vemos modificaciones en normativas ambientales, discusiones sobre la Ley de Glaciares y una orientación que favorece actividades como la megaminería o el fracking. En ese contexto, Parques Nacionales aparece como un obstáculo para ese modelo y por eso es atacado”, afirmó.
Del anuncio de despidos al retiro voluntario
De Gennaro recordó que las primeras señales de ajuste llegaron poco después de la asunción del nuevo gobierno, cuando comenzaron los despidos dentro del organismo.
“Ya sufrimos despidos masivos al inicio de esta gestión. Los trabajadores resistimos, nos organizamos y logramos sostener muchos puestos de trabajo. Pero ahora aparece una nueva etapa”, señaló.
Según explicó, el punto de inflexión ocurrió en febrero, cuando el vocero presidencial Manuel Adorni anunció públicamente la intención de reducir la dotación de personal de Parques Nacionales.
“Las declaraciones del vocero fueron muy claras. Dijo que pretendían despedir al 20% de los trabajadores de la planta. Paralelamente aparece este régimen de retiro voluntario. Es decir, primero te amenazan con despidos y después te ofrecen una indemnización para que te vayas. Es una forma de presionar a los trabajadores”, denunció.
En la actualidad, la Administración de Parques Nacionales cuenta con poco más de 2.000 empleados en todo el país. De concretarse el porcentaje mencionado por el Gobierno, el ajuste alcanzaría a unas 400 personas.
“Estamos hablando de cientos de trabajadores menos. Un número enorme para una institución que ya viene funcionando con recursos limitados”, remarcó.
Pese a la presión que describen desde el sindicato, aseguran que la respuesta de los trabajadores ha sido contundente.
“Nosotros rechazamos rotundamente esta propuesta. Por supuesto que siempre puede haber algún compañero que evalúe adherirse, pero hasta el momento no tenemos conocimiento de una adhesión importante. El rechazo es prácticamente total”, aseguró.
El dirigente explicó que las condiciones económicas tampoco resultan atractivas y que existe una fuerte preocupación por las consecuencias que tendría la reducción de personal.
“La mayoría entiende que esto no es un beneficio para los trabajadores, sino una herramienta para vaciar áreas enteras del organismo”, expresó.
La cláusula que genera alarma
Uno de los aspectos más cuestionados por los trabajadores es el contenido del artículo 4 del reglamento de retiros voluntarios.
De Gennaro afirmó que allí se establece expresamente que los puestos de quienes se adhieran serán eliminados de manera definitiva.
“Eso significa que si un trabajador acepta el retiro voluntario, su puesto desaparece. No es que se cubre la vacante. La función deja de existir”, explicó.
Para ilustrar el impacto potencial de la medida, mencionó el caso del Parque Nacional Iguazú.
“Si los trabajadores del centro de informes de visitantes aceptaran el retiro voluntario, el centro de informes dejaría de funcionar. No habría personal para realizar esas tareas. Estamos hablando de la desaparición de servicios completos”, alertó.
Y agregó: “Esto demuestra que no se trata simplemente de reducir gastos. Es un verdadero desguace de las tareas que realizamos dentro del organismo”.
Conservación, incendios y control ambiental
El sindicalista remarcó que la labor de Parques Nacionales va mucho más allá de la atención turística y advirtió que un recorte de personal tendría efectos directos sobre programas estratégicos de conservación.
“Hay equipos técnicos integrados por biólogos, veterinarios e investigadores que trabajan en el seguimiento del yaguareté, que es una especie monumento natural nacional y está en peligro de extinción. Esos programas requieren presencia permanente en el territorio”, explicó.
También mencionó las tareas vinculadas al combate de incendios forestales, un área que adquirió especial relevancia en los últimos años.
“Tenemos brigadistas especializados que participan en incendios dentro y fuera de los parques nacionales. Son trabajadores capacitados que cumplen un rol fundamental cuando ocurren emergencias ambientales”, señaló.
A ello se suma el trabajo de los guardaparques en el control de actividades ilegales.
“Los guardaparques son quienes enfrentan la caza furtiva, controlan actividades prohibidas y protegen la biodiversidad en áreas protegidas. Son tareas esenciales que no pueden desaparecer”, sostuvo.
Otro de los puntos que preocupa al gremio es la posible afectación de la actividad turística.
Según explicó De Gennaro, los parques nacionales constituyen uno de los principales motores económicos de muchas regiones del país.
“Hay localidades enteras cuya economía depende de la actividad turística vinculada a los parques nacionales. Cuando se reducen servicios, cuando hay menos personal para atender visitantes o mantener infraestructura, eso también impacta en las economías regionales”, afirmó.
Durante la entrevista, el dirigente también planteó que detrás del ajuste existe una intención de transferir funciones estatales al sector privado.
“Cuando un trabajador del Estado deja de cumplir una tarea, alguien termina haciéndola. Y muchas veces ese lugar lo ocupan empresas privadas, consultoras o fundaciones financiadas desde el exterior”, cuestionó.
En ese sentido, sostuvo que la discusión trasciende el conflicto laboral.
“La pelea no es solamente por los puestos de trabajo. También es por el modelo de Estado que queremos. Nosotros defendemos un Estado presente, que garantice la conservación de los recursos naturales y el acceso público a esos bienes”, manifestó.
Convocan a una asamblea nacional
Frente a este escenario, la Junta Interna anunció que impulsará nuevas instancias de organización y protesta.
“Venimos desarrollando un plan de lucha desde el inicio de esta gestión. Hicimos asambleas, movilizaciones, protestas y logramos reincorporaciones de compañeros despedidos. Ahora estamos convocando a una gran asamblea nacional para definir cómo seguimos”, explicó.
La intención es coordinar acciones simultáneas en los distintos parques nacionales del país.
“Queremos que los trabajadores se organicen, visibilicen el problema y participen activamente de la defensa del organismo. Estamos convencidos de que la única manera de frenar estas políticas es con organización y participación”, afirmó.
Mientras el conflicto suma tensión, desde el gremio aseguran que continuarán resistiendo cualquier intento de reducción de personal.
“Lo que está en juego es mucho más que una cuestión administrativa. Estamos hablando de la protección de nuestros parques nacionales, de la biodiversidad, de las economías regionales y del futuro de una institución clave para la conservación ambiental en la Argentina”, concluyó De Gennaro.
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