El delegado gremial Gustavo Melgarejo confirmó que la empresa completó el cupo previsto y aseguró que todos los trabajadores fueron indemnizados bajo el esquema anterior a la reforma laboral. La fábrica atraviesa una fuerte caída productiva en medio de la apertura importadora y la retracción del consumo.
La fábrica de calzados Dass Eldorado completó finalmente el proceso de retiros voluntarios que había iniciado días atrás en medio de una profunda crisis productiva y caída de ventas. Así lo confirmó el delegado de UTICRA, Gustavo Melgarejo, quien aseguró en diálogo con PRIMERA EDICIÓN que ya se alcanzó el objetivo de 50 desvinculaciones acordadas entre la empresa y el gremio.
“Ya completaron todo, ya llegaron a los 50”, afirmó el representante sindical al referirse al esquema implementado por la compañía para reducir personal en la planta ubicada en Eldorado.
Según explicó Melgarejo, uno de los principales puntos de discusión durante las negociaciones estuvo vinculado a las indemnizaciones y al marco legal aplicado en cada caso. En ese sentido, remarcó que los trabajadores que aceptaron el retiro voluntario cobraron bajo las condiciones previas a la reforma laboral.
“Indemnizaron también con la totalidad, con la ley anterior, no con la nueva reforma”, sostuvo el dirigente sindical.
Además, indicó que la diferencia económica respecto al nuevo esquema laboral impulsado por el Gobierno nacional era significativa. “Con la nueva absorbía un 10 o un 15 por ciento más o menos de la indemnización. Con esa no, con la ley vieja le indemnizaron a todos”, explicó.
La empresa, que en sus años de mayor actividad llegó a emplear a cerca de 1.500 personas en Eldorado, venía funcionando actualmente con una planta de alrededor de 220 trabajadores. Tras concretarse los 50 retiros voluntarios, el número de operarios quedó reducido a unos 170 empleados.
La situación de Dass había salido a la luz pública esta semana, cuando el gremio advirtió sobre el fuerte deterioro que atraviesa la industria nacional y particularmente el sector del calzado. En aquel momento, Melgarejo había señalado que la empresa necesitaba “achicar el plantel para poder prolongar un poco más la producción” en un contexto marcado por el desplome del consumo y el incremento de las importaciones.
El dirigente también había asegurado que la producción de la planta cayó cerca de un 90%, una cifra que describió como “impresionante” y que refleja el impacto que la apertura importadora tuvo sobre la actividad manufacturera nacional.
En paralelo, el delegado cuestionó duramente las políticas económicas del gobierno de Javier Milei y reclamó medidas de protección para la industria local. “Hay una industria nacional que se está cayendo a pedazos”, había advertido durante una entrevista radial.
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