El Instituto San Juan Pablo II , no regresará a las clases el lunes 20 de abril “como si nada”. La institución emitió este sábado un comunicado dirigido a las familias en el que detalla un estricto protocolo de seguridad que regirá por tiempo indefinido, a raíz de graves amenazas que generaron conmoción en la comunidad educativa local y se extendieron como alarma a otros establecimientos de Misiones y del país.La decisión se tomó luego de que circularan audios y mensajes intimidatorios entre estudiantes de tercer año del secundario, en los que se mencionaban planes de ataque con armas de fuego, incluso detallando iniciar en el nivel primario “porque un niño me miró mal” y continuar en la secundaria.
Estos hechos derivaron en allanamientos policiales, secuestro de armas de fuego, municiones y dispositivos electrónicos, y una denuncia formal ante la Justicia.
Las amenazas no fueron aisladas: en los últimos días se registraron pintadas con advertencias de “tiroteo escolar” en decenas de escuelas de la provincia (alrededor de 48 establecimientos intervenidos), lo que activó un “efecto contagio” y protocolos preventivos en localidades como Posadas, Eldorado, Garuhapé, Capioví y otras. En Puerto Rico, el caso adquirió mayor gravedad por el hallazgo de armamento real vinculado a un alumno.
Medidas preventivas que regirán desde el lunes 20 de abril
El comunicado firmado por la representante legal de la Fundación Villa Cabello, Plabed María Mabel Lorenzo, establece las siguientes restricciones y acciones:
- Ingreso a la escuela: Los estudiantes no podrán ingresar con celulares, mate, tereré, botellas (excepto un vaso transparente, preferentemente de material no frágil) ni mochilas o bolsos. Solo se permitirá llevar los elementos didácticos esenciales (carpeta, bolígrafo, lápiz) en una bolsa tipo TNT o descartable. En la escuela hay dispenser de agua.
- Espacios compartidos: No se utilizarán los salones de actos ni la sala de informática en común con los niveles Primario e Inicial.
- Baños: Permanecerán cerrados durante el horario de clase. La portera los abrirá únicamente en caso de emergencia.
- Presencia externa: Se solicitó presencia policial e inspectores de tránsito en el establecimiento.
Durante el recreo:
- Personal controlará el ingreso a los baños para evitar aglomeraciones.
- Se vigilará el portón de acceso.
- Los alumnos deberán permanecer en los pasillos del sector de la cocina o en el patio. En caso de lluvia, se quedarán en los pasillos.
Horas libres:
- Dentro del aula se realizarán actividades sobre normativas vigentes, prevención de adicciones y educación emocional, acompañados por preceptores, equipo de apoyo y docentes.
Además, durante la semana se llevarán a cabo talleres y charlas con los estudiantes, en conjunto con personal policial, municipal y el equipo institucional. Se informará oportunamente sobre encuentros similares con las familias, que contarán con la participación de los mismos actores y la entidad propietaria.
El comunicado concluye solicitando el acompañamiento de las familias y reafirma la misión de la institución: “El fin de nuestras escuelas es cristianizar, humanizar, personalizar, despertar la conciencia social y liberar al ser humano de todo impedimento que obstaculice su crecimiento integral”.
Contexto de alarma generalizada
La situación en Puerto Rico generó fuerte impacto: el viernes 17 de abril se suspendieron las clases en el secundario como medida preventiva, mientras se coordinaban acciones con autoridades municipales y policiales. El intendente Carlos Koth llamó a la responsabilidad en el uso de redes sociales y pidió calma a la comunidad.
Este caso se enmarca en una ola de amenazas que, según autoridades, podría vincularse a retos virales en plataformas como TikTok, aunque en Puerto Rico derivó en elementos concretos (audios y armas). En Posadas, por ejemplo, se radicaron al menos quince denuncias ante la Fiscalía de Menores.
Las medidas del Instituto San Juan Pablo II representan uno de los protocolos más restrictivos adoptados hasta el momento en la provincia, reflejando la preocupación por garantizar la integridad de estudiantes, docentes y personal ante un fenómeno que trasciende una sola institución.
Las autoridades continúan investigando los hechos a través de la División Cibercrimen y la Justicia de Menores, mientras se espera que los talleres educativos contribuyan a reflexionar sobre los riesgos de estas conductas y la importancia de la prevención.







