Cada 2 de agosto se celebra en Argentina el Día del Trabajador del Turismo, Hoteleros y Gastronómicos. La fecha recuerda la constitución de la Federación Obrera Argentina de la Industria Hotelera (FOAIH) en 1948 y pone en valor el trabajo de quienes hacen posible la hotelería, la gastronomía y el turismo en todo el país, y especialmente en destinos como Puerto Iguazú.
Como cada 2 de agosto desde 1948, se conmemora el Día del Trabajador del Turismo, Hoteleros y Gastronómicos. Ese día se constituyó la Federación Obrera Argentina de la Industria Hotelera (FOAIH), que agrupó a los gremios de las ramas hotelera y gastronómica de todo el territorio nacional, después de más de 40 años de organización por especialidades.Con el tiempo, la entidad atravesó cambios de nombre y de estructura. En 1955 se transformó en la Unión de Trabajadores Gastronómicos de la República Argentina (UTGRA) y, en 2004, ante el crecimiento de la actividad turística, adoptó su denominación actual: Unión de Trabajadores del Turismo, Hoteleros y Gastronómicos de la República Argentina (UTHGRA). La vocación gremial de estos trabajadores supera los 95 años.
Una de las particularidades del sector es que gran parte de su actividad se desarrolla cuando el resto de la población descansa: noches, fines de semana, feriados y temporadas altas. Mientras otras personas celebran Navidad, Año Nuevo, cumpleaños o vacaciones, mozos, chefs, recepcionistas, mucamas, barmans y el resto del personal suelen estar en sus puestos, atendiendo picos de demanda, cambios de última hora y jornadas extensas.
Por eso la fecha también sirve para visibilizar las condiciones en las que se desarrolla la actividad y la necesidad de garantizar derechos laborales, descansos, capacitación y ambientes de trabajo seguros. Los convenios colectivos del sector reconocen el 2 de agosto como día del trabajador hotelero y gastronómico.
La capacitación es una herramienta central. La manipulación segura de alimentos, la cadena de frío, la higiene, la prevención de accidentes, la atención a personas con alergias o discapacidades, el manejo de idiomas y el conocimiento de productos regionales forman parte del oficio. En un destino como Puerto Iguazú, donde el turismo es uno de los pilares de la economía local, estos saberes se vuelven aún más relevantes.
Quienes visitan las Cataratas no se llevan solo fotografías de los saltos o recuerdos de sus paseos. También construyen la imagen del destino a partir del trato recibido, los sabores que prueban y la calidad de los servicios. Detrás de cada plato, cada cama preparada y cada mesa atendida hay horas de organización, esfuerzo físico y trabajo en equipo.
Este 2 de agosto el reconocimiento es especial y merecido para todos los mozos y mozas, chefs, botones, recepcionistas, camareros y camareras, barmans, barwomen y todos sus afines. Con su labor diaria, silenciosa y constante, sostienen una industria que genera miles de puestos de trabajo y que es el verdadero motor de Puerto Iguazú. Son ellos y ellas quienes convierten una visita a las Cataratas en una experiencia completa: el trato cálido, la mesa bien servida, la habitación impecable y la sensación de ser bien recibidos. En la Tierra sin Mal, el turismo no sería lo mismo sin su compromiso. Hoy, el homenaje es para ustedes.






