El equipo de Control de Vectores continúa el monitoreo de larvas del mosquito transmisor mientras convoca a los vecinos a eliminar criaderos.

Mientras los equipos recorren la ciudad detectando y evaluando posibles focos, el compromiso de cada vecino resulta fundamental. Eliminar los criaderos —recipientes con agua acumulada, objetos en desuso, hojas y cualquier elemento que pueda convertirse en sitio de reproducción— es la principal herramienta para construir entre todos un Iguazú más saludable.
Desde la Municipalidad se recuerda que la lucha contra el dengue es una tarea compartida. El trabajo técnico de los agentes se complementa con la acción cotidiana de los vecinos: revisar patios, techos y fondos, y descartar o proteger aquellos elementos que puedan acumular agua.





