En representación de la Jefatura de Policía, autoridades de la Unidad Regional XII mantuvieron una reunión de coordinación estratégica con la Policía Militar del Estado de Paraná, donde evaluaron los resultados del trabajo conjunto y definieron nuevas líneas de acción para fortalecer la seguridad en la frontera y combatir el delito transnacional.
La Policía de Misiones reafirmó su compromiso con la seguridad regional al participar de una jornada de integración institucional realizada en la ciudad de Pato Branco, Estado de Paraná, Brasil, en el marco del primer aniversario del Comando Regional de Policía Militar (CRPM).
En representación de la Jefatura de Policía asistieron el jefe de la Unidad Regional XII, comisario general Celestino Raúl Medina, y el oficial principal Adrián David Gutiérrez, quienes mantuvieron una reunión de coordinación estratégica con las máximas autoridades de la Policía Militar de Paraná para fortalecer la cooperación operativa entre ambas instituciones.
Durante el encuentro, las autoridades analizaron los resultados obtenidos mediante el trabajo conjunto que ambas fuerzas desarrollan desde hace años en la zona de frontera y ratificaron el compromiso de profundizar el intercambio permanente de información, la planificación de operativos y las acciones coordinadas para combatir el crimen organizado.
Esta cooperación se refleja en procedimientos conjuntos, detenciones de prófugos, secuestros de vehículos y mercaderías ilegales, además de la desarticulación de organizaciones dedicadas al contrabando, el narcotráfico y otros delitos complejos que operan a ambos lados de la frontera.
Asimismo, acordaron fortalecer los canales de comunicación directa para optimizar la capacidad de respuesta ante hechos que trascienden las jurisdicciones, consolidando una estrategia que permite actuar con mayor rapidez y eficacia frente a las distintas modalidades del delito transnacional.
La participación de la Policía de Misiones en este encuentro reafirma una política institucional sostenida de cooperación con las fuerzas de seguridad de Brasil y Paraguay. En una de las fronteras internacionales más extensas del país, esta articulación permanente constituye una herramienta fundamental para proteger a las comunidades, reforzar la seguridad regional y sostener una operatividad conjunta que continúa dando resultados concretos en la lucha contra el crimen organizado.









