Una penca permite obtener cerca de 500 gramos de harina tras un proceso de deshidratado de hasta 12 horas. El producto surge como alternativa sin gluten y utiliza materia prima ecológica de la zona.
La EPET N.º 51, ubicada en el barrio 2000 Hectáreas de Puerto Iguazú, desarrolla un proyecto educativo centrado en la elaboración de harinas a partir de materias primas locales. Entre ellas, la harina de banana se convirtió en el eje principal dentro de la orientación en Tecnología de los Alimentos.El docente Carlos Bogado explicó a Canal Doce el objetivo del trabajo: “La escuela plantea que estos proyectos sean emprendimientos de los alumnos en el futuro”. En ese sentido, precisó que la propuesta incluye distintos productos: “Nuestro proyecto principal es la elaboración de harinas, principalmente de banana, pero también de papa, zanahoria y ajo en polvo”.
La institución, que ofrece formación de primero a sexto año, amplió su matrícula a más de 160 estudiantes y busca integrar conocimientos técnicos con la realidad productiva de la zona.
Proceso productivo y enfoque nutricional
El desarrollo de la harina de banana surgió a partir de una necesidad concreta detectada por los alumnos. Fernando Vergara, estudiante de la escuela, relató: “Pensamos en personas celíacas y elaboramos la harina de banana”. Según indicó, el uso de fruta verde responde a una decisión técnica: “Se utiliza verde porque así el almidón no se transforma en azúcar”.
El proceso incluye عدة etapas específicas. “Cortamos las bananas en rodajas de 1 a 3 milímetros, las deshidratamos a 60 grados entre 6 y 12 horas, luego trituramos y tamizamos”, detalló. De acuerdo con sus cálculos, de una penca se pueden obtener cerca de 500 gramos de harina.
Además, destacó el origen de la materia prima: “Utilizamos banana ecológica de la zona”, lo que refuerza el vínculo entre la escuela y el entorno productivo local.
Formación técnica y proyección
El proyecto busca trascender el ámbito educativo y abrir posibilidades laborales. Desde la institución consideran que este tipo de experiencias permite a los estudiantes adquirir herramientas concretas para el futuro.
La propuesta se enmarca en una estrategia más amplia de educación técnica que articula ცოდ conocimientos, producción y territorio. En ese contexto, la elaboración de harina de banana funciona como ejemplo de innovación aplicada a recursos disponibles en la región.









