Autoridades provinciales, nacionales y municipales acordaron restricciones progresivas para regular el tránsito en la zona de Montecarlo ante el riesgo de nuevas crecientes.
Ante el riesgo de nuevas crecidas, autoridades provinciales, nacionales y municipales acordaron un protocolo para regular el tránsito en los puentes sobre los arroyos Paranay y Piray Guazú, ubicados sobre la Ruta Nacional 12, en la zona de Montecarlo.
El objetivo es prevenir accidentes y establecer criterios claros para restringir la circulación cuando aumenta el nivel del agua. Según lo acordado, las medidas se aplicarán de forma progresiva: en primer término se limitará el paso de camiones y otros vehículos pesados. Si la situación empeora, las restricciones alcanzarán a los vehículos livianos y, de ser necesario, se dispondrá el corte total del tránsito.
El protocolo también contempla el paso alternado de vehículos, la presencia de personal de seguridad vial y una velocidad máxima de 20 kilómetros por hora en los sectores que permanezcan habilitados bajo circulación controlada. Además, se fijaron parámetros específicos para determinar en qué momento deben aplicarse las restricciones y cuándo corresponde interrumpir completamente el paso. La reapertura de los puentes requerirá una inspección técnica previa que compruebe que las estructuras son seguras.
Medidas ante posibles aislamientos
Las autoridades también coordinarán acciones para garantizar el abastecimiento y la atención sanitaria en caso de que las crecidas dejen localidades aisladas. En esos escenarios, la Provincia garantizará la disponibilidad de helicópteros sanitarios para responder a eventuales emergencias.
El protocolo busca ordenar las respuestas ante las crecidas y evitar que los conductores queden expuestos a situaciones de riesgo en estos sectores de la Ruta Nacional 12.





