Solo cuatro municipios pueden acceder y el DTVF se exige a todos los ocupantes del vehículo, lo que desanima el desvío de tráfico y mantiene los embotellamientos en el Puente de la Amistad.
La implementación de requisitos para circular por el Puente Internacional de la Integración quedó marcada por limitaciones que, lejos de aliviar la congestión del Puente de la Amistad, están generando el efecto contrario.
A la restricción territorial —que alcanza apenas a cuatro municipios— se suma la obligatoriedad del Documento de Tránsito Vecinal Fronterizo (DTVF). El documento no se exige únicamente al conductor, sino a cada uno de los ocupantes del vehículo.
El requisito implica trámites adicionales, presentación de documentación, pago de aranceles y gestiones ante las autoridades correspondientes. Basta con que uno solo de los pasajeros no cuente con el DTVF para que todo el automóvil quede excluido de esta modalidad de circulación.
De esta manera, quienes podrían utilizar el Puente de la Integración como alternativa para evitar los embotellamientos en el Puente de la Amistad se encuentran con una barrera administrativa que desanima su uso. La medida, en lugar de facilitar el tránsito fronterizo, termina restringiendo el acceso a la vía que se había planteado como solución a la saturación del cruce principal.
Fuente: Diario La Jornada





