Capioví celebró este lunes sus 106 años de historia en una jornada marcada por la lluvia. El ministro coordinador de Gabinete, Carlos Sebastián Sartori, se sumó a los festejos junto a las autoridades municipales y a los vecinos de la localidad del departamento Libertador General San Martín.
En su mensaje, Sartori señaló que, “bajo una bendecida lluvia”, acompañó al pueblo y a sus autoridades “en representación del Gobierno de Misiones”, sumándose a los festejos por “sus 106 años de historia, crecimiento, trabajo y esfuerzo”. Calificó a Capioví como “una localidad ejemplo para toda la provincia”.
La fecha fundacional del pueblo se remonta al 12 de octubre de 1920, cuando llegaron los primeros colonos —en su mayoría de origen alemán y suizo—, un año después de que la compañía de Carlos Culmey adquiriera tierras en la zona y aprovechara el Salto Capioví para instalar un aserradero.
Uno de los rasgos que distingue a Capioví y refuerza su carácter de ejemplo comunitario es la tradicional decoración navideña y pascual elaborada con botellas plásticas recicladas.
El proyecto nació de la iniciativa de vecinos y del grupo de catequesis de la Parroquia San Luis Gonzaga. En una primera etapa, la ornamentación se ubicó en la parroquia y sus inmediaciones gracias al trabajo voluntario de alrededor de 50 personas —padres y niños— y fue financiada íntegramente por los vecinos. Con aproximadamente 3.000 botellas plásticas reutilizadas se concretó ese primer sueño colectivo.

Para 2012, el grupo “Decoración Navideña en Capioví” comenzó a trabajar en un espacio cedido en calidad de préstamo por el Instituto Nuestra Señora de Itatí, con apoyo de la Municipalidad para las refacciones necesarias. Con el auspicio de comercios y familias que “adoptaban” arbolitos, la iniciativa creció. La gran repercusión —que trascendió el ámbito provincial y llegó a medios nacionales y países vecinos— llevó a que en 2016 se sumara también la decoración por Pascuas.
Año a año, los organizadores desarrollaron técnicas de reutilización del plástico, implementaron cursos y talleres, e involucraron a artesanos, herreros, carpinteros y electricistas en un proceso voluntario y gratuito. Todos los 1 de diciembre se encienden las luces del gran árbol de Navidad de la plaza Los Pioneros y comienzan a llegar vecinos de localidades aledañas y turistas. El evento se consolidó como una importante opción turística, con infraestructura generada en torno a él.
El trabajo de cortado, pintado, armado y fijado de las figuras representa un esfuerzo sostenido de reciclado y cuidado del medio ambiente que, junto a la historia de esfuerzo y crecimiento de la localidad, sustenta la valoración de Capioví como un ejemplo para toda la provincia.








