La Dirección Municipal de Cultura lamentó el fallecimiento de César Rivero, artesano y escultor en madera cuya obra quedó marcada en distintos espacios de Puerto Iguazú.
Durante más de 30 años, Rivero hizo de la madera su oficio y su forma de vida. Con sus manos dio forma a carteles, tallas y trabajos que acompañaron el crecimiento de la ciudad y que hoy integran su paisaje y su memoria.
Encontró en la escultura un camino para vivir de su oficio, sostener a su familia y acompañar la educación de sus hijos. Con trabajo, dedicación y talento construyó también el reconocimiento de quienes conocieron su labor.
Desde Cultura lo despidieron como un trabajador de la cultura local. Su obra, señalaron, permanecerá en cada madera tallada y en cada rincón de Iguazú donde dejó la marca de sus manos.
La Dirección Municipal de Cultura acompañó a familiares, amigos y seres queridos en este momento. “Hasta siempre, César. Tu trabajo también forma parte de la memoria de nuestra ciudad”, expresaron.





