En el Congreso Ferroviario Latin Rieles, que se desarrolló en Iguazú, surgió la posibilidad concreta de extender las vías del Tren Ecológico de la Selva hasta el kilómetro 5 de Puerto Iguazú —zona del Complejo Americano—, para sacar vehículos de la Ruta Nacional 12 y conectar la ciudad con Cataratas con un sistema de bajo impacto ambiental, alimentado a energía solar.

El director de Rieles Grupo y organizador de Latin Rieles, Sergio Rojas, aseguró que existen condiciones para analizar una extensión del servicio desde el Parque Nacional Iguazú hasta las inmediaciones de la ciudad. Consideró que no se trata de una idea inviable, por las características del sistema y por el reducido espacio físico que demanda su infraestructura.
Una de las alternativas planteadas es establecer una conexión entre el parque y sectores periféricos de Puerto Iguazú, como la zona del Complejo Americano, en el km 5 de la Ruta Nacional 12, sin necesidad de ingresar al centro urbano.
“Sería una solución de transporte eficiente y además daría una baja de impacto ambiental, sacando un montón de vehículos que no tendrían por qué circular para ir al Parque”, afirmó Rojas.
El especialista remarcó que el Tren Ecológico dejó de ser “el trencito de la selva”: por volumen de pasajeros y capacidad operativa —más de un millón y medio de viajeros al año— puede compararse con servicios ferroviarios regionales de gran porte. Para avanzar, dijo, hace falta sobre todo decisión política y articulación entre el Estado y el sector privado.
La propuesta reabre un debate estratégico para Puerto Iguazú: si el tren puede convertirse en una alternativa real para unir la ciudad con Cataratas, aliviar el tránsito sobre la Ruta 12 y acompañar el crecimiento turístico con un sistema de menor impacto.
De GLP a baterías y ahora al sol
En sus inicios, el Tren de la Selva se movía a gas licuado de petróleo. Los garrafones gigantes se veían cerca de la estación. Después, la concesionaria Iguazú Argentina completó la transición a locomotoras 100% eléctricas con baterías de litio, que eliminan la emisión de gases contaminantes dentro del Parque Nacional. Las baterías se cargan en un lapso de 6 a 8 horas y ofrecen autonomía de hasta dos días.

El plan solar es el cuarto eslabón de esa historia: vapor, GLP, electricidad por baterías y, ahora, autosuficiencia fotovoltaica. La idea es instalar una granja solar propia dentro del predio del parque, destinada a abastecer el transporte. Con esa planta, las locomotoras se recargarían de manera directa con energía limpia y el servicio quedaría más blindado ante cortes o interrupciones del suministro convencional, habituales en Iguazú.
En el norte argentino ya hay un antecedente: el Tren Solar de la Quebrada de Humahuaca, en Jujuy.
La extensión hasta el km 5 no está definida ni tiene cronograma. Quedó planteada como una alternativa técnicamente posible, de bajo impacto y con un objetivo claro: que ir y volver de Cataratas no dependa solo de autos, combis y colectivos sobre la Ruta 12.






