El mecanismo, que solo opera sobre fondos disponibles en cuentas con CBU o CVU, genera resistencias en el sector financiero a días de su entrada en vigencia.
El Banco Central de la República Argentina (BCRA) dispuso que bancos y billeteras virtuales deberán tener operativo a partir del 31 de agosto el sistema de Cobro con Transferencia (CCT). La herramienta permitirá debitar de forma automática las cuotas de préstamos desde la cuenta bancaria o virtual que el cliente vincule al momento de tomar el crédito.
El CCT funciona de manera inversa al Pago con Transferencia que se utiliza en las compras con código QR. El cliente solicita el préstamo desde su home banking o billetera, acepta las condiciones y asocia la cuenta desde la cual se realizarán los débitos. El sistema contempla hasta tres intentos de cobro, separados por 48 horas.
Si ninguno prosperase por falta de fondos, la entidad no podrá efectuar un débito retroactivo y deberá acordar otra forma de cancelar la deuda.
Una de las particularidades es que solo se podrá operar sobre saldos disponibles directamente en cuentas identificadas mediante CBU o CVU. Quedan fuera los fondos invertidos o remunerados, las inversiones, los dólares adquiridos vía MEP en algunas billeteras y las criptomonedas (salvo en aquellas plataformas que también operen con CVU).
Según publicó iProUP, las principales cámaras bancarias plantearon objeciones ante el BCRA en las últimas semanas.
Primero pidieron precisiones operativas y una postergación. Ante la falta de respuestas, reclamaron la cancelación del lanzamiento. Hasta el momento, Banco Galicia sería la única entidad bancaria en condiciones de activar la funcionalidad el 31 de agosto. También habría una fintech especializada en préstamos avanzando en el desarrollo.
Entre las críticas del sector aparecen la limitación de los tres intentos de cobro, la obligación de que todas las cuotas sean iguales (sin posibilidad de incorporar automáticamente intereses punitorios) y la imposibilidad de buscar fondos en otras cuentas del mismo usuario. Datos de COELSA indican que un argentino posee, en promedio, alrededor de ocho cuentas entre bancarias y virtuales.
La medida se implementa en un contexto de creciente morosidad: 6,8 millones de deudores registran atrasos. Desde el Gobierno descartaron hasta ahora un programa general de rescate al considerar que se trata de deudas entre privados. En la oposición, la diputada Victoria Tolosa Paz impulsó el proyecto “DesendeudAR”, que propone mecanismos de refinanciación, límites a las tasas y una relación máxima entre cuotas e ingresos.
La Cámara Argentina Fintech aportó cifras que relativizan el peso de las billeteras en la mora: los bancos concentran el 81,1 % del crédito y el 63 % del monto irregular, mientras las billeteras representan el 11,7 % del financiamiento y el 16,3 % de la mora.
Tanto bancos como fintech coinciden en que el nuevo mecanismo no necesariamente reducirá los incumplimientos y advierten que mayores exigencias podrían restringir el acceso al crédito.







