Autoridades del Parque Nacional Iguazú e Iguazú Argentina anunciaron el retiro preventivo de pisos y barandas del circuito Garganta del Diablo a partir del lunes 3 de agosto, como medida ante el fenómeno climático El Niño. El resto del parque permanecerá abierto con todos sus circuitos y servicios habilitados.

Los especialistas en clima indican que, durante la primavera y el inicio del verano, se registrarán lluvias superiores a las habituales en la región como consecuencia de El Niño. Por este motivo, desde hace meses se trabaja de manera coordinada en el monitoreo permanente de las condiciones climáticas y en la planificación de cada medida.

Frente a este escenario, Iguazú Argentina presentó un protocolo que contempla el retiro de los pisos y barandas del circuito Garganta del Diablo, con el objetivo de preservar estos elementos para su posterior reinstalación. El operativo de repliegue preventivo comenzará el lunes 3 de agosto y se desarrollará de manera progresiva. Cada componente será trasladado a un sector seguro en la estación, donde permanecerá acopiado hasta que las condiciones del río permitan, desde el punto de vista técnico, avanzar con el rearmado del sistema de pasarelas.

Gracias a esa coordinación, el Parque Nacional Iguazú permanecerá abierto, permitiendo disfrutar del Circuito Superior, el Circuito Inferior, el Tren Ecológico de la Selva, los paseos náuticos, el Sendero Macuco, los Paseos de Luna Llena, los Atardeceres en Cataratas y todos los servicios destinados a los visitantes. Como medida preventiva, el circuito Garganta del Diablo permanecerá cerrado a partir del 3 de agosto por ser el sector más expuesto cuando el río presenta un caudal muy elevado.

Aunque El Niño se origina a miles de kilómetros de distancia, en el océano Pacífico, sus efectos pueden generar un importante incremento del caudal del río Iguazú. Cuando esto ocurre, las Cataratas ofrecen un espectáculo natural aún más imponente que todos deberían disfrutar, pero también requieren un seguimiento permanente y la adopción de medidas preventivas para preservar la seguridad de los visitantes y los trabajadores.
Se continúa monitoreando de manera constante la evolución de las condiciones climáticas y tomando decisiones responsables para que quienes visitan Iguazú disfruten de una experiencia segura, con información clara, previsibilidad y servicios de calidad.
El compromiso, la planificación y el trabajo articulado entre los organismos públicos y el sector privado son fundamentales para proteger a los visitantes, preservar uno de los patrimonios naturales más importantes del mundo y seguir consolidando a Iguazú como un destino abierto y preparado para recibir turistas durante todo el año.






