Con temperaturas más altas de lo habitual para el invierno, el tradicional veranillo de San Juan se hace sentir en el Parque Nacional Iguazú, ofreciendo condiciones ideales para disfrutar de la selva y sus atractivos.
Durante estos días, el Parque Nacional Iguazú atraviesa el tradicional veranillo de San Juan, un período caracterizado por temperaturas superiores a las normales para esta época del año. Este fenómeno meteorológico se debe al predominio de vientos del norte, que favorecen el ingreso de aire cálido sobre la región, generando jornadas con cielo mayormente despejado y tardes cálidas.
Estas condiciones permiten a los visitantes recorrer con comodidad los senderos y disfrutar de uno de los ambientes con mayor biodiversidad de la Argentina. Los sonidos de la Selva Paranaense y la posibilidad de observar la fauna en su entorno natural se convierten en protagonistas de la experiencia.
Todos los circuitos del Área Cataratas se encuentran habilitados para que los turistas puedan visitarlos con normalidad.
Desde Parques Nacionales invitan a aprovechar las vacaciones de julio para recorrer los senderos del Parque Nacional Iguazú, conectar con la naturaleza y vivir una experiencia única entre cascadas impresionantes, selva exuberante y vida silvestre.
Ideal para disfrutar en familia o con amigos, el veranillo de San Juan ofrece un clima propicio para redescubrir las maravillas que hacen de Iguazú uno de los destinos más emblemáticos del país.






