Operarios de la planta frigorífica denuncian que la empresa comunicó la medida durante la madrugada y les impidió el ingreso, mientras crece la angustia por la falta de respuestas oficiales.
La ciudad entrerriana de Concepción del Uruguay vive horas de máxima tensión. Los trabajadores de Granja Tres Arroyos, uno de los principales grupos avícolas del país, realizaron este martes una protesta. Ocurrió en las inmediaciones del Monumento al General Urquiza para visibilizar la situación de extrema vulnerabilidad en la que quedaron 900 familias tras el cierre temporario de la planta frigorífica La China.
La movilización estalló inmediatamente después de una asamblea de urgencia celebrada en la sede del sindicato. Allí, los operarios analizaron la gravedad de una medida patronal que, según denuncian, fue comunicada de madrugada y les impidió ingresar a cumplir sus tareas habituales.
El freno de las operaciones encendió todas las alarmas en la cadena de valor avícola, una economía regional clave para el empleo local. Por ello, el Sindicato de la Alimentación convocó a una masiva asamblea en el camping recreativo del gremio para coordinar un plan de lucha ante el cese imprevisto de la producción.
Reclamos en la planta de Granja Tres Arroyos
Los delegados advirtieron que esta desprotección no es un hecho aislado. Cuestionaron que responde a un patrón de retracción que afecta a distintas sedes de la firma, conectando la problemática local con la realidad de otros establecimientos del grupo en el país, como el caso de Cresta Roja.
“Lo que nos está matando es la angustia de no tener ni siquiera una información de la empresa, ni una señal de intervención ni de la provincia, ni de la Secretaría de Trabajo o de alguien que pueda interceder en esta medida”, sintetizaron desde el cuerpo de representantes gremiales.
Cabe remarcar que el conflicto laboral en la planta La China profundiza el estado de alerta en el sector agroindustrial de Entre Ríos. Ante esto, las familias trabajadoras deben apelar a la movilización pública para defender la continuidad laboral frente al avance de medidas de ajuste y la desregulación de las condiciones productivas.
Mientras tanto, los 900 operarios afectados esperan respuestas que aún no llegan, en medio de una angustia que crece con cada hora de incertidumbre y silencio patronal.





