Este domingo 26 de abril, la Iglesia Católica celebra el Cuarto Domingo de Pascua, conocido como el Domingo del Buen Pastor, una jornada especial en la que los fieles meditan el capítulo 10 del Evangelio de San Juan y se unen en oración por las vocaciones sacerdotales y religiosas.
“Este domingo celebramos el Domingo del Buen Pastor. Es el cuarto domingo de Pascua, donde la Iglesia proclama en todas las misas el Evangelio de San Juan, capítulo 10”, explicó el sacerdote. “Jesucristo resucitado nos sigue llamando a cada uno por nuestro nombre. Él es el Pastor que da la vida verdaderamente por sus ovejas y las recupera plenamente”.
El padre Bragañolo destacó una de las imágenes más fuertes del pasaje: Jesús como la puerta. “Él mismo dice: ‘Yo soy la puerta de las ovejas. El que entra por mí se salvará’. A través de Jesús entramos en la vida de Dios. Él es el Buen Pastor que nos acompaña y entrega su vida por nosotros”.
Jornada Mundial de Oración por las Vocaciones
Desde 1964, este domingo se vive como Jornada Mundial de Oración por las Vocaciones. “Toda vocación —sacerdotal, religiosa o laical— es participación del único pastoreo de Cristo”, señaló el padre Rodrigo.
En ese marco, hizo un especial pedido a la comunidad: rezar por el Seminario Diocesano que funciona en Puerto Iguazú.
“Tenemos 18 jóvenes formándose aquí en Iguazú. Jóvenes que están discerniendo si Dios los llama al sacerdocio. Pedimos que puedan escuchar la voz del Buen Pastor y responder con generosidad y entrega”, expresó.
Invitación a la comunidad
El padre Bragañolo concluyó con un cálido llamado:
“Que Cristo, Buen Pastor, sea el pastor de nuestras almas y nos ayude a responder con generosidad a su llamado en nuestra vida. Invitamos a todos a rezar por las vocaciones y especialmente por el seminario”.
Reflexión para Iguazú
En tiempos donde se necesitan testigos creíbles y servidores generosos, el Domingo del Buen Pastor nos recuerda que Jesús sigue vivo y activo en medio de su pueblo. Él conoce a cada uno por su nombre, cuida, protege y entrega todo por sus ovejas.
Que las familias, los jóvenes y la comunidad de Puerto Iguazú abran su corazón a esa voz amorosa y que muchos más respondan “sí” al llamado de ser imagen del Buen Pastor en nuestras calles, capillas y barrios.
¡Que el Buen Pastor bendiga y cuide a todo el pueblo de Dios en Misiones!





