Este miércoles, un grupo de productores yerbateros se manifestó en la rotonda de acceso a la ciudad, sobre la ruta que conecta con Oberá, para reclamar un precio justo por la hoja verde de yerba mate, la materia prima principal del sector.
El reclamo, que lleva varios días, se intensificó con un corte parcial de circulación: los manifestantes permiten el libre tránsito de vehículos particulares, docentes, comerciantes y otros usuarios, pero impiden el paso de camiones que transportan hoja verde y yerba canchada. La medida fue decidida en asamblea el día anterior. El empaquetado y la yerba procesada por molineros sí pueden circular con normalidad.
En entrevista con un medio local, Benjamín Chamula, productor yerbatero, explicó los motivos del reclamo:
“Estamos reclamando por un precio justo de la materia prima nuestra, que es la hoja verde, porque es una vergüenza lo que hoy están pagando: 180, 200 pesos a plazo, a 120 días. La verdad que no cubre los costos de producción. Hoy el costo de producción ronda los 400 pesos. Y la verdad que estamos en un momento de quiebra. El productor hoy no tiene prácticamente cómo subsistir más”.
Chamula detalló que, cuando funcionaba plenamente el INYM (Instituto Nacional de la Yerba Mate, mencionado en la entrevista como INIM o IDIM), existía un ente regulador que pactaba precios obligatorios para hoja verde y yerba canchada, lo que obligaba a los industriales a pagar. Tras la liberación del precio (impulsada por el gobierno nacional mediante desregulación), los pagos quedaron a discreción del mercado.
“ Hoy está liberado el precio, hoy prácticamente pagan lo que quieren, como quieren, no hay una ley que obligue a pagar eso”, afirmó.
Según el productor, tanto el gobierno nacional como el provincial tienen responsabilidad: uno por liberar el mercado y el otro por no intervenir para fijar un precio mínimo justo en la provincia. Ayer, los productores visitaron varios secaderos, que en su mayoría se adhirieron al reclamo.
Muchos secaderos están parados y no compran hoja verde porque el precio de la canchada está muy bajo y no les cierran los números.
“Los secaderos mismos hoy están en una situación difícil, los que no tienen molinos, los que venden canchadas”, señaló Chamula.
El productor reconoció haber votado al actual gobierno nacional esperando un “cambio grande” para el sector, pero admitió su desilusión ante la realidad actual. Sugirió que el presidente podría estar “mal asesorado” respecto a la situación del sector primario y las economías regionales, no solo en Misiones sino en otras provincias.
Entre las consecuencias más graves que afectan el bolsillo de los productores, Chamula mencionó:
- Imposibilidad de contratar peones.
- Abandono de yerbales (tiene dos chacras sin limpiar).
- Dificultades para comprar gasoil y mantener la maquinaria.
- Complicaciones para sostener los estudios universitarios de sus hijos en Posadas.
“Nosotros prácticamente no podemos subsistir más”, resumió.
La medida de fuerza de hoy consiste en no dejar circular hoja verde ni yerba canchada por la zona, mientras se mantiene el libre paso para el resto del tránsito. Los productores buscan visibilizar la crisis y presionar para que se reactive un mecanismo que garantice precios que cubran al menos los costos de producción, estimados en torno a los 400 pesos por kilo (contra los 180-200 que se pagan actualmente a plazo).
Este reclamo se enmarca en una problemática recurrente en el sector yerbatero misionero, donde los pequeños y medianos productores enfrentan dificultades para sostener la actividad ante precios que, según ellos, no reflejan los costos reales ni permiten la subsistencia de las familias rurales.
Video: Gentileza Revista Enterate





