La magia de la naturaleza sorprende en el Parque Nacional Iguazú con el inicio de la temporada de eclosión de la tortuga herradura. Esta especie de gran valor para la conservación y con uno de los linajes de reptiles más antiguos, ve nacer sus crías en áreas protegidas del recorrido turístico.
La magia de la naturaleza despliega nuevamente su ciclo de vida en el Parque Nacional Iguazú con el inicio de la temporada de eclosión de la tortuga herradura. Esta especie posee un gran valor para la conservación y representa uno de los linajes de reptiles más antiguos que aún sobreviven en nuestro planeta.
Los principales sitios de nidificación se encuentran en el sector de Puerto Tres Marías y en la Toma de Agua, áreas que forman parte del recorrido turístico hacia la majestuosa Garganta del Diablo. Allí, durante las primeras horas del amanecer y al caer la tarde, las pequeñas crías emergen de sus nidos para emprender su primer y crucial viaje hacia las aguas del río.

Desde Iguazú Argentina S.A., la Concesionaria de servicios del Área Cataratas, celebraron este acontecimiento natural y confirmaron su acompañamiento a las acciones de protección que lleva adelante el Parque Nacional. La empresa extendió una invitación especial a todos los visitantes, colaboradores y guías para que disfruten del fenómeno con la máxima responsabilidad.

Las autoridades solicitaron transitar con precaución por los sectores señalizados, evitar ruidos o movimientos bruscos que puedan alterar el proceso natural y respetar toda la cartelería informativa junto con las indicaciones de los guías. La conservación de esta especie emblemática, concluyeron, es una tarea que compromete a toda la comunidad.





