Trabajadores del sector de Obras Públicas instalaron una boca de tormenta sobre la calle Juan Pablo II, junto con las tareas de acondicionamiento necesarias en el sector. Las obras buscan facilitar el escurrimiento del agua durante las lluvias y reducir el riesgo de anegamientos, atendiendo necesidades de infraestructura que impactan directamente en la vida cotidiana de los vecinos.
La intervención forma parte de las acciones que el municipio viene realizando para mejorar el sistema de desagüe pluvial en distintos puntos de la ciudad. Con la colocación de la nueva boca de tormenta y el acondicionamiento del área, se pretende optimizar el drenaje en esa zona y evitar acumulaciones de agua que pueden generar molestias o complicaciones cuando se registran precipitaciones.
Estas obras de infraestructura tienen un impacto directo en el día a día de quienes transitan y viven en el sector, ya que contribuyen a mantener las calles en mejores condiciones durante los días de lluvia y a prevenir inconvenientes que suelen afectar la circulación y el entorno barrial.
La Municipalidad continúa con trabajos de este tipo en diferentes puntos de la ciudad, priorizando la mejora del sistema de desagüe pluvial como parte de las acciones de mantenimiento y ampliación de la infraestructura urbana.







