Los estudios forenses confirmaron que los restos humanos encontrados dentro de un automóvil incendiado en una zona de monte de Posadas pertenecen a Guido Néstor Adriel Rippel, de 20 años. Por el crimen hay un sospechoso detenido y otro permanece prófugo, mientras los investigadores buscan establecer cómo ocurrió el homicidio y cuál fue el móvil.
Los restos fueron encontrados el miércoles por la tarde en una zona de monte de Potrero Barrero, en inmediaciones del aeropuerto de Posadas y detrás de Itaembé Guazú. Un vecino alertó a la Policía al advertir que todavía salía humo de un vehículo abandonado, y los efectivos que acudieron al lugar encontraron el rodado completamente incendiado, con restos humanos en su interior.
La confirmación de la identidad permitió cerrar una de las principales incógnitas de la investigación, que hasta entonces dependía de los estudios forenses y genéticos. Rippel era hijo del comisario general retirado Néstor Daniel Rippel, quien desarrolló parte de su trayectoria en la Policía de Misiones en el área de Drogas Peligrosas.
De acuerdo con la reconstrucción de los investigadores, el joven fue visto por última vez el martes por la tarde, cuando dejó a su pareja sobre la avenida Lavalle, en inmediaciones de Martín Fierro. Desde allí habría ido a encontrarse con una persona para concretar una operación comercial, un encuentro que ahora forma parte de las principales líneas de análisis de la causa.
El seguimiento de cámaras del CIO-911 y de dispositivos particulares permitió reconstruir parte de los movimientos de la víctima y orientar los procedimientos policiales. En una vivienda de la Chacra 129, donde reside Luciano Reinaldo, de 19 años, los investigadores no encontraron al joven, que permanece prófugo y es buscado por la Policía.
En otro procedimiento, realizado en la Chacra 111, fue detenido Damián C., de 22 años, señalado como presunto coautor del homicidio. Los elementos secuestrados durante los allanamientos serán sometidos a pericias para determinar su posible relación con el hecho y establecer el grado de participación de cada sospechoso.
Entre las hipótesis que analiza la investigación figura la posibilidad de que Rippel haya sido asesinado a tiros antes de que el automóvil fuera incendiado. Sin embargo, la mecánica de la muerte deberá ser establecida a partir de las pericias forenses, mientras especialistas de Policía Científica y Bomberos examinan el vehículo para recuperar indicios que permitan reconstruir lo ocurrido.
En cuanto al posible móvil, los investigadores analizan una deuda vinculada con la operación comercial que habría motivado el encuentro previo a la desaparición. La causa continúa con un sospechoso detenido y otro prófugo, mientras la Policía busca reunir pruebas para esclarecer las circunstancias del crimen y determinar las responsabilidades de los involucrados.





