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La Jefatura de Policía profundiza un modelo de prevención basado en información, movilidad y resultados

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La trazabilidad operativa permite definir y evaluar dónde, cuándo y con qué recursos se despliega la Policía. Más de 200 módulos son distribuidos diariamente en rutas, barrios, chacras, zonas comerciales y puntos estratégicos de Misiones, con personal, móviles y tecnología asignados en función del mapa de calor, los llamados al 911, la videovigilancia y la información que producen las 15 Unidades Regionales.

La Policía de Misiones profundiza un esquema de prevención que busca darle mayor dinámica y efectividad a la presencia territorial en los 79 municipios. La directiva de la Jefatura apunta a optimizar la distribución del personal y de los recursos móviles y tecnológicos, de acuerdo con las necesidades que presenta cada jurisdicción y las variaciones que se producen durante una misma jornada.

El modelo se apoya en una metodología sobre la que la fuerza ya viene trabajando: la trazabilidad operativa de la prevención. Esto permite conocer qué información origina cada despliegue, por qué se selecciona un determinado sector, qué recursos son asignados, cómo se redistribuyen durante el servicio y cuáles son los resultados obtenidos.

La premisa es que la prevención no sea estática y los recursos tampoco. Los más de 200 módulos que diariamente se despliegan en la provincia no funcionan únicamente como puestos fijos. Su ubicación, horario y composición pueden modificarse para acompañar el movimiento de las ciudades, los barrios, las rutas, las chacras y las zonas comerciales y turísticas.

Para determinar esa distribución, las Unidades Regionales cruzan el mapa de calor con llamados al 911, registros de videovigilancia, requerimientos judiciales, información investigativa, horarios y modalidades delictivas, además del conocimiento territorial que diariamente generan las comisarías y divisiones.

Con esa lectura se define dónde reforzar la presencia y qué recurso resulta más adecuado. Un patrullero, una motocicleta, una recorrida a pie, un puesto de control, una cámara o un drone responden a necesidades diferentes y pueden complementarse dentro de un mismo dispositivo.

El esquema también permite modificar el despliegue en tiempo real. Ante una alerta, la detección de una persona o vehículo requerido o un cambio en la dinámica de un sector, personal y medios pueden ser redireccionados hacia una nueva prioridad. Cuando una situación atraviesa más de una jurisdicción, las Unidades Regionales articulan sus recursos para mantener la continuidad de la respuesta.

La trazabilidad incorpora además la evaluación posterior. La prevención no se mide solamente por la cantidad de efectivos, móviles o controles desplegados, sino también por dónde estuvieron, por qué fueron enviados, qué función cumplieron y qué resultado produjo esa presencia.

De esta manera, la Jefatura profundiza un circuito que la Policía ya viene aplicando: información, planificación, distribución de recursos, despliegue, supervisión, evaluación y nueva planificación. Los resultados de cada jornada vuelven a convertirse en información para orientar los servicios siguientes.

El objetivo es sostener una presencia policial dinámica en toda la provincia y aprovechar con mayor efectividad los recursos disponibles, llevando personal, móviles y tecnología al lugar y horario donde sean necesarios, con capacidad de redistribuirlos cuando la realidad operativa cambie.

Fuente: Policía De La Provincia De Misiones