Un testigo declaró ante el juez César Lirussi y su relato se convertiría en clave para establecer el motivo de la discusión que derivó en el homicidio de Alfredo Wiebel Gampaoli (48), víctima de cinco balazos el pasado viernes 11 de septiembre en Puerto Iguazú.
“Dinero, divorcio y amenazas”. La frase sola, quizás no tenga un significado claro, pero comenzaría a arrojar luz sobre el crimen que sacudió la provincia hace 24 días. Corresponden a los presuntos móviles del homicidio del piloto de carreras y empresario Alfredo Matías Wiebel Gampaoli (48), asesinado a balazos.
Un hombre que se encontraba en el lugar donde ocurrió el crimen declaró durante las últimas horas ante el juez de Instrucción 2 de Eldorado (subrogante), Roberto Lirussi, y aportó detalles que podrían resultar fundamentales para reconstruir los momentos previos al ataque.
De acuerdo con lo que habría relatado el testigo, pocos minutos antes del hecho escuchó y observó una discusión entre la víctima y su suegro, Ángel Ramón Zalazar (82), actualmente imputado por el homicidio.
El testigo, según fuentes consultadas por PRIMERA EDICIÓN, habría escuchado que el acusado le reclamaba a Wiebel por “cuestiones económicas, dinero y propiedades” y también por asuntos relacionados con el divorcio de su hija, una separación que, según trascendió, se encontraba pendiente.
El testimonio fue incorporado al expediente y podría aportar una primera explicación concreta acerca de qué habría desencadenado la discusión entre ambos hombres. Pero otro relato incluye además un elemento especialmente relevante para los investigadores.
Otro testigo del hecho, declaró el miércoles y señaló que al intentar frenar o apaciguar el altercado, Zalazar con el arma en la mano le habría dicho en tono amenazante: “No te metas o te disparo a vos también”.
El testigo se apartó e instantes después se oyeron los estampidos de bala. El hombre de 82 años habría extraído una pistola calibre 9 milímetros y efectuado varios disparos contra su yerno. Wiebel recibió cinco impactos de bala y murió en pocos segundos.
De esta manera, el contenido de la declaración testimonial comienza a delinear un posible móvil que hasta ahora no estaba claro para los investigadores. Las diferencias económicas y la situación matrimonial de la hija de Zalazar aparecen, al menos de acuerdo con este testimonio, como los principales temas de discusión previos al homicidio.
Discusión fatal
El acusado, el martes se abstuvo de declarar ante el juez de Instrucción subrogante. Se amparó en su derecho a guardar silencio en indagatoria y fue imputado por el hecho provisorio: “homicidio agravado por el uso de arma de fuego”.
A través de su abogado defensor, Zalazar solicitó la morigeración de su detención con prisión domiciliaria, planteo que fue rechazado por el juez, por el momento del proceso en producción de prueba, la gravedad del delito y por el riesgo de fuga.
La Junta Médica del Cuerpo Médico Forense definió que se encuentra en condiciones físicas y mentales para afrontar un proceso penal. No obstante, debido a su edad y a su estado general, continuará internado en un hospital de la ciudad de Eldorado.
Zalazar permanece detenido desde el viernes 11 de septiembre, cuando se presentó en una clínica privada tras el homicidio.
Hasta allí habría llegado luego de abandonar el lugar donde ocurrió el ataque. El crimen fue durante la mañana de ese mismo día, en unos locales en construcción ubicados sobre la avenida República Argentina y calle Ramírez.
Wiebel y su suegro mantuvieron una discusión que fue subiendo de tono hasta que Zalazar habría extraído una pistola calibre nueve milímetros y efectuado cinco disparos contra el piloto. Acto seguido, el acusado se habría retirado en su camioneta Toyota SW4.
Información con Primera Edición




