Empresarios argentinos estiman que unas 500 familias dependen de las operaciones de cargas que podrían trasladarse a la nueva terminal brasilera.
La implementación de una aduana integrada entre Brasil y Argentina en el nuevo Porto Seco de Foz do Iguaçu genera preocupación entre empresarios de Puerto Iguazú. El temor es que la transferencia de parte de las operaciones de comercio exterior al lado brasileño reduzca empleos y afecte a empresas que hoy viven de la circulación de camiones y cargas en la ciudad argentina.
El nuevo Porto Seco se construye a orillas de la BR-277 y ocupará 550 mil metros cuadrados, casi tres veces la superficie de la estructura actual. Tendrá capacidad para hasta 2 mil camiones por día. El proyecto también contempla ampliar el depósito aduanero de 2 mil a 7 mil metros cuadrados.
Una de las principales novedades será la integración de los controles de ambos países. Representantes de Brasil y Argentina ya trabajan en una Área de Control Integrado. En agosto, una reunión bilateral en Foz mapeó los procedimientos de exportación argentina e importación brasileña que formarán parte del nuevo modelo.
Preocupación en Puerto Iguazú
Según Rodrigo Blanco, presidente de la Cámara de Comercio de Puerto Iguazú, la ciudad cuenta con más de 40 despachantes aduaneros, además de empresas de logística, personal de movimiento de mercaderías, estacionamientos y comercios de gastronomía ligados al flujo del comercio exterior.
La entidad estima que aproximadamente 500 familias tienen ingresos vinculados, de forma directa o indirecta, a esas actividades y advierte el impacto económico si buena parte de las operaciones pasa a Foz do Iguaçu.
Blanco afirmó que la preocupación no es con la mejora y agilización de la frontera, sino con la concentración de las operaciones de cargas del lado brasileño. El asunto ya se discute en la Cámara de Comercio local, que señala la transferencia de actividades al nuevo Porto Seco como una alerta de cara a 2027.
Brasil y Argentina ya preparan la integración
El 27 de agosto, representantes de ambos países se reunieron en Foz do Iguaçu para relevar el recorrido de las cargas que salen de Argentina e ingresan a Brasil. También está previsto el relevamiento del flujo contrario. Esos datos servirán para definir las rutinas aduaneras cuando funcione la nueva estructura.
La integración implica que trámites hoy realizados por separado podrán concentrarse en un mismo predio, con actuación conjunta de autoridades brasileñas y argentinas.
Actualmente, la Receita Federal(BR) ya autoriza el tránsito de mercaderías bajo control aduanero entre el Puente Tancredo Neves y el Porto Seco brasileño.
El nuevo complejo
El predio reemplazará la estructura actual de Três Lagoas. Según Multilog, responsable del emprendimiento, el terminal incluirá portones automatizados, equipos de inspección de cargas, lectura de patentes, áreas de temperatura controlada y espacios para choferes.
En 2025 pasaron por el Porto Seco 215 mil vehículos de carga. Solo hasta julio de 2026 se registraron unos 120 mil camiones.
Del lado brasileño se espera reducir tiempos de espera, ampliar la capacidad de procesamiento y sacar parte del tránsito pesado de la zona urbana. Del lado argentino, los empresarios de Puerto Iguazú buscan discutir cómo se implementará la integración y cuáles serán los efectos para trabajadores y empresas que hoy dependen de las operaciones aduaneras en la ciudad.
Con información de Portal da Cidade






