El senador nacional por Misiones Martín Goerling se reunió con empresarios hoteleros, gastronómicos y comerciales de Puerto Iguazú para conocer de primera mano la crisis del sector. Planteó el libre tránsito vecinal fronterizo, criticó la falta de infraestructura y propuso llevar el reclamo al Congreso.

“Dejemos entrar el turismo”, tituló el propio Goerling en su publicación. Allí relató que se reunió “para conocer de primera mano la difícil situación que atraviesa el turismo”.
Según el legislador, Iguazú es “la principal puerta de entrada a Argentina, por encima de Ezeiza”, y un punto geográfico estratégico para la economía de todo el país. Sin embargo, sostuvo que los problemas son los mismos de hace 20 años: “sin infraestructura adecuada y una logística inviable, que alejan a los turistas que utilizan el puente Tancredo Neves para venir a consumir y pernoctar en la ciudad y en otros puntos de la provincia”.

Goerling insistió en que el libre tránsito vecinal fronterizo “debería ser un hecho”, como ocurre entre Foz do Iguaçu (Brasil) y Ciudad del Este (Paraguay). “El Estado debe tener la voluntad de escuchar a los actores principales del turismo porque no podemos seguir perdiendo visitantes, trabajo y oportunidades”, afirmó.
Como salida concreta, les propuso a los empresarios organizar una reunión en el Senado con funcionarios del Gobierno Nacional “para que puedan exponer sus inquietudes y que las soluciones sirvan verdaderamente a quienes sostienen la actividad y sean a largo plazo”.
El reclamo no es nuevo para Goerling. Desde 2024 viene insistiendo, tanto en Iguazú como en el recinto, en agilizar el paso fronterizo, modernizar la infraestructura migratoria y adoptar un régimen similar al brasileño para el tránsito vecinal, con el argumento de que las trabas internas de Argentina expulsan turistas que podrían consumir y pernoctar en Misiones.





