La familia Peralta Destefano, de Mar del Plata, eligió Misiones para sus vacaciones y se convirtió en la visitante número un millón del Parque Nacional Iguazú. El dato representa una buena noticia para el destino. Ante este marco, el ministro de Turismo, José María Arrúa, sostuvo que el sector “no escapa a las políticas nacionales”. 
“El turismo no escapa a las políticas nacionales. Sufre sus consecuencias y se encuentra atravesando un escenario muy complejo”, señaló Arrúa. Y agregó: “Menor consumo, estadías más cortas y menor rendimiento económico para muchos prestadores”.

En ese sentido, explicó que la reducción del consumo turístico tiene un efecto que va más allá de los establecimientos vinculados de manera directa con la actividad.
“Cuando una persona modifica su forma de viajar, también cambia el movimiento económico del destino. Reduce sus días de estadía, consume menos alojamiento, gastronomía, excursiones y otros servicios. Y eso impacta directamente en cada uno de los eslabones de la cadena productiva”, sostuvo.
Por eso, el ministro planteó que los resultados de la actividad no deberían medirse únicamente por la cantidad de personas que llegan a Misiones.
“Necesitamos mirar de manera integral. Cuántas personas llegan, sí, pero cuánto tiempo se quedan, cuánto gastan”, afirmó.
La llegada de la familia marplatense y el millón de visitantes alcanzado por el Parque Nacional Iguazú muestran el interés que Misiones mantiene como destino turístico. Sin embargo, para la Provincia el desafío también pasa por transformar ese flujo de visitantes en mayor movimiento económico para los prestadores y las comunidades que dependen de la actividad.
En este contexto, Arrúa consideró necesario sostener políticas públicas que permitan estimular el consumo y acompañar al sector.
“Debemos seguir trabajando y sosteniendo políticas públicas que impulsen el consumo, fortalezcan a los prestadores y potencien el turismo como verdadero motor económico”, concluyó.






