Cuando cae la noche, la selva y los saltos se transforman. El Paseo de Luna Llena, que se realiza solo cinco noches al mes, invita a recorrer las pasarelas con la única luz del satélite, el sonido del agua y el canto de la selva misionera.

Visitar el parque de noche es otra experiencia. En la oscuridad, los sonidos de la selva se vuelven protagonistas: el canto y los llamados de sus habitantes, el movimiento entre la vegetación y el rugido constante del agua acompañan el recorrido y recuerdan que la vida en el Parque continúa cuando se apagan las luces del día.

Los saltos, la selva y el río adquieren nuevas formas y matices. El trayecto transcurre entre el misterio y la quietud de la noche.
El Paseo de Luna Llena se realiza únicamente cinco noches al mes, coincidiendo con la fase de plenilunio.
Incluye check-in, presentación del Coro Guaraní, traslado en el Tren Ecológico de la Selva y caminata por las pasarelas del Circuito Superior, iluminadas solo por la luna. Hay tres turnos (19:45, 20:30 y 21:15) y dura alrededor de dos horas y media. Los cupos son limitados y la reserva se hace por iguazuargentina.com
Esta edición de agosto coincide además con un eclipse lunar parcial en la madrugada del 28, lo que sumó un extra de interés a quienes pudieron vivir la experiencia estas noches.






