Más de 215 niños y adolescentes de toda Misiones llegaron a Puerto Iguazú para tres jornadas de ensamble, trabajo colectivo y un concierto final que coronó el encuentro organizado por Fundación London Supply y Fundación Grillos, con el acompañamiento del Municipio.
Puerto Iguazú volvió a ser punto de encuentro para el talento joven de la provincia. En la segunda edición de Iguazú Suena, más de 215 niños y adolescentes de las orquestas del programa CEMU compartieron tres días de música, ensayos e integración junto a docentes y compañeros de distintas localidades.

El Municipio acompañó la iniciativa de Fundación London Supply y Fundación Grillos, convencido de que acercar la cultura y la educación a los jóvenes es también brindarles herramientas para crecer. Que la ciudad reciba y sostenga estos encuentros genera orgullo institucional y comunitario.
El concierto final, realizado en Puerto Iguazú, fue el resultado de un proceso que no empezó con la llegada de las delegaciones. Los jóvenes ya venían ensayando en sus lugares de origen. Las últimas tres jornadas sirvieron para encontrarse y ensamblar un repertorio de mayor dificultad técnica que en ediciones anteriores.
“Mucho ensayo, mucha dedicación, disciplina, no solo estos días sino que ya venían tocando en sus lugares. Y estos tres días encontrarse, ensamblar”, explicó la directora de Grillitos Sinfónicos.
La respuesta del conjunto sorprendió incluso al equipo docente. “Igual nos sorprendieron impresionante porque el primer día sonó. Bajó el profe la batuta y sonaba y decíamos, ¿qué pasó? Es magia. Bueno, no, no es magia, es mucho trabajo”, señaló.
Ese nivel ya había sido destacado en la previa. El director de la Orquesta Juvenil de Grillos, Adreany Gomez, remarcó que los participantes llegaron con un nivel técnico elevado, que se incorporó un repertorio más exigente y que las familias cumplen un rol central en el sostenimiento del proceso formativo.
Tras completar la segunda edición, la organización ya mira hacia adelante. Vendrell expresó el deseo de que Iguazú Suena siga creciendo y renovándose: “Ojalá siga muchísimo más. Siempre hay más cosas para hacer, siempre hay sorpresas, ojalá sigamos. Los esperamos ahí”.
El cierre confirmó las expectativas: un repertorio técnicamente más exigente, una fuerte participación de jóvenes que se incorporaban por primera vez y un espectáculo pensado para integrar música, actuación y movimiento escénico. El objetivo más amplio, según Vendrell, va más allá de esta edición: que el encuentro se consolide como un espacio permanente para las nuevas generaciones de músicos y continúe incluso cuando quienes hoy lo organizan ya no formen parte del proyecto.







