Batistella dejará de operar el 30 de septiembre y cuatro trabajadores perderán sus puestos de trabajo. Desde el Centro de Empleados de Comercio atribuyeron la decisión a la fuerte caída de las ventas y advirtieron por el impacto de las asimetrías fronterizas y el aumento de los costos.
La recesión nacional sumó un nuevo impacto en el comercio de Posadas. La tradicional cadena de calzados Batistella anunció el cierre de su local en la capital misionera, previsto para el 30 de septiembre, y cuatro trabajadores ya recibieron sus telegramas de despido. Desde el Centro de Empleados de Comercio advirtieron que la caída del consumo, el aumento de los alquileres y las asimetrías fronterizas profundizan las dificultades para sostener los negocios.
El secretario adjunto del Centro de Empleados de Comercio de Posadas, Agustín Gómez, confirmó el cierre y señaló que la empresa atribuyó la decisión a la fuerte caída de las ventas. La firma, de origen cordobés y con alrededor de 30 sucursales en el país, también cerrará dos establecimientos en Mendoza.
Batistella llegó a Posadas hace siete años y durante ese período se consolidó como una de las tradicionales tiendas de calzado del centro de la ciudad. Sin embargo, la situación económica y la contracción del consumo terminaron por afectar la continuidad del local.
“Es un nuevo cierre, un nuevo despido que se da en el centro de la ciudad de Posadas”, lamentó Gómez. Según explicó, el propietario de la empresa se acercó durante los primeros días de agosto y mantuvo una reunión con cada uno de los trabajadores para comunicarles la decisión.
En esos encuentros, la firma planteó que la caída de las ventas alcanzó niveles que hacen imposible sostener la actividad en el tiempo. Por eso, resolvió cerrar el establecimiento y avanzar con la desvinculación de los cuatro empleados.
Otro golpe para el comercio local
El caso de Batistella se suma a una serie de cierres que afectan a comercios tradicionales del centro posadeño. Para el dirigente mercantil, el escenario refleja las dificultades que atraviesa el sector ante la pérdida de poder de compra y la caída del consumo.
“Son tiendas grandes que están hace mucho tiempo en el centro de Posadas, aguantando diferentes crisis. Evidentemente esta es una situación muy profunda que no se puede sostener”, sostuvo Gómez.
En ese sentido, explicó que el comercio depende directamente del movimiento del consumo. Cuando las ventas disminuyen, los establecimientos deben afrontar igualmente costos fijos que continúan en aumento.
Entre ellos, mencionó los alquileres como uno de los principales factores de presión. Según indicó, alrededor del 90% de los comercios funciona en locales alquilados, por lo que los incrementos en esos contratos dificultan todavía más la continuidad de los negocios.
La frontera profundiza el impacto
A la caída del consumo interno se suma una problemática particular de Misiones: las asimetrías comerciales con Paraguay y Brasil.
Gómez señaló que los consumidores buscan alternativas para cuidar sus ingresos y que, ante las diferencias de precios y el tipo de cambio, una parte del consumo termina cruzando las fronteras.
“Hoy el tipo de cambio va a ser favorable para que el consumo se vaya al otro lado. La gente busca precios, cuida el bolsillo y en muchas oportunidades el consumo se va hacia Paraguay o Brasil”, explicó.
La situación impacta especialmente en las ciudades fronterizas, pero también repercute sobre Posadas por su cercanía con Encarnación. Para el sector comercial, esta dinámica agrega presión a un escenario que ya está marcado por la retracción de las ventas.
Cuatro trabajadores quedarán sin empleo
Los cuatro empleados de Batistella ya recibieron sus telegramas de despido. La empresa comunicó que cumplirá con los salarios pendientes y la liquidación final una vez que finalice la actividad del local.
Mientras tanto, el Centro de Empleados de Comercio puso a disposición de los trabajadores asesoramiento legal y acompañamiento durante el proceso de desvinculación.
El local continuará abierto hasta el 30 de septiembre y actualmente exhibe en sus vidrieras carteles que anuncian una “liquidación por cierre”.
Así, el cierre de Batistella vuelve a poner en primer plano el impacto de la recesión nacional sobre el comercio posadeño. La caída de las ventas, los mayores costos y las asimetrías fronterizas conforman un escenario que continúa poniendo en dificultades a comercios que durante años formaron parte de la actividad económica del centro de la ciudad.
Información con Canal 12





