El diputado nacional de Innovación Federal cuestionó el proyecto de reforma de la Ley de Tierras en la Cámara de Diputados y advirtió que una eventual flexibilización pondría en riesgo el modelo de chacras familiares de Misiones, donde más de 500 mil personas viven y producen. “No voy a estar del lado de quien les saque la tierra”, afirmó.
La particularidad misionera
Herrera Ahuad explicó que la provincia tiene una estructura agraria distinta a la de otras regiones del país. Más de 500.000 misioneros viven y producen en chacras, donde la tierra representa trabajo, arraigo, producción y el sustento de miles de familias.
“Viven en la ruralidad, en la colonia, en la chacra. No es algo negativo. Vivir en la ruralidad significa vivir en el lugar donde producen”, afirmó. Detalló que se trata de minifundios que van desde dos hasta veintidós hectáreas.
En ese esquema, cualquier proceso de concentración tiene un impacto directo: “La compra de veinte hectáreas significa llevarse puestos cerca de veinte familias. La compra de cien hectáreas te pone en jaque el sistema social de una provincia”.
Por eso, subrayó que hay leyes que pueden resultar aplicables a grandes latifundios, pero no a una provincia con un alto índice de ruralidad y cuya producción bruta interna depende en gran medida de economías regionales como la yerba mate.
El momento de la “tormenta perfecta”
El diputado también criticó el contexto en el que se discute la reforma. Señaló que el sector productivo atraviesa una crisis profunda: las chacras no valen nada, la producción yerbatera cayó y muchos productores no pueden levantar la cosecha.
“Estamos discutiendo esta ley en plena tormenta perfecta para las chacras misioneras. Si hoy muchos productores están desesperados por vender, flexibilizar estas condiciones solo profundizará esa realidad”, alertó.
Agregó que el daño social que generaría una reforma de estas características superaría ampliamente los supuestos ingresos por venta de tierras que se mencionan.
Una posición con respaldo amplio
Herrera Ahuad recordó que la preocupación por el proyecto es compartida por distintos sectores de Misiones: representantes de la Iglesia, organizaciones de productores, asociaciones campesinas, intendentes, exintendentes, legisladores y referentes sociales. A su entender, esa coincidencia demuestra que el debate trasciende las diferencias partidarias y responde a una mirada común sobre el futuro del territorio.
En el cierre de su intervención, el exgobernador evocó uno de los momentos más significativos de su gestión: la entrega de títulos de propiedad a colonos misioneros. “Uno de los momentos más felices que viví como gobernador fue entregar un título de propiedad a un colono para que fuera dueño de su tierra. No me permito estar del lado de quien pueda generar las condiciones para que esa tierra termine en otras manos”, afirmó.
Con ese planteo, Herrera Ahuad ratificó la posición de Innovación Federal: defender la tierra es defender a quienes viven, trabajan y producen en ella. Y esa, dijo, seguirá siendo su posición.





