Av. Calandrias y Golondrinas - B° IPRODHA

Puerto Iguazú, Misiones, Argentina

Online

En tu PC o tu celu

Científicas de la UBA crean bioplástico con mandioca y yerba mate que se degrada en 5 semanas

Facebook
Twitter
WhatsApp

Investigadoras del Conicet y la Universidad de Buenos Aires crearon un film biodegradable pensado para envases de alimentos. El desarrollo utiliza materias primas del noreste argentino y busca ofrecer una alternativa sustentable a los plásticos convencionales, con fuerte potencial para los productores de Misiones, Corrientes y Formosa.

Un equipo de investigadoras del Laboratorio de Polímeros y Materiales Compuestos de la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales de la UBA, liderado por la investigadora del Conicet Lucía Famá, desarrolló un bioplástico biodegradable a base de almidón de mandioca y yerba mate. El material, destinado al envasado de alimentos, se descompone en tierra en apenas cinco semanas.


Cada año se producen en el mundo más de 400 millones de toneladas de plástico y solo el 10 % se recicla. El resto tarda décadas en degradarse o nunca lo hace. Un film plástico convencional puede demorar entre 100 y 500 años en desaparecer. El nuevo material busca reducir ese impacto ambiental utilizando insumos de las economías regionales del noreste argentino.


“Esto, que parece plástico, no lo es. Lo desarrollamos en la UBA a partir de almidón de mandioca. Desde el laboratorio de polímeros y materiales compuestos, con un grupo de estudiantes y becarias, llevamos a cabo diferentes líneas de trabajo de materiales biodegradables y sustentables”, explicó Lucía Famá.


Natalia Hermoso, tesista de Ciencias Físicas, señaló que el desarrollo se usa para reemplazar parte del plástico y dar valor agregado a productos nacionales. “Específicamente este film lo hicimos en base de mandioca y se usa para el envasado de alimentos”.

Cómo se elabora

El proceso combina técnicas industriales ya conocidas. Las investigadoras mezclan la fécula de mandioca con plastificantes naturales y la procesan en una extrusora, obteniendo cordones termoplásticos. Luego esos filamentos se llevan a una prensa hidráulica, donde se obtienen los films por termoformado.

Leiza Fernández, becaria de doctorado en Tecnología Química, detalló: “Para llegar a este resultado, lo que hacemos es mezclar la fécula de mandioca con plastificantes naturales y procesamos con este equipo que es la extrusora, y obtenemos los cordones termoplásticos. Los llevamos a una prensa hidráulica, donde obtenemos los films por termoformado”.

Esta característica facilita su eventual incorporación a escala industrial sin necesidad de grandes cambios tecnológicos.

Oportunidad para el noreste argentino

Además del beneficio ambiental, el desarrollo abre una oportunidad económica real para los productores de mandioca y yerba mate de Misiones, Corrientes y Formosa. La utilización de estas materias primas permitiría generar productos de mayor valor agregado y ampliar el mercado de ambos cultivos, hoy orientados principalmente al consumo alimenticio.

Julieta Pajoni, becaria de doctorado, resumió la relevancia del trabajo: “Este desarrollo es relevante porque en el año se producen 400 millones de toneladas de plástico y solo el 10 % se recicla. El resto tarda décadas en degradarse o nunca lo hace. Un film de plástico convencional tarda entre 100 y 500 años en degradarse. Este tarda cinco semanas en tierra”.

El avance representa una alternativa concreta para reducir el uso de plásticos derivados del petróleo y, al mismo tiempo, generar nuevas posibilidades comerciales para las economías regionales del noreste del país.