El ministro de Desarrollo Social de Misiones, Fernando Meza, planteó que la llegada del Duty Free a Posadas no debe limitarse a una tienda libre de impuestos, sino convertirse en el puntapié inicial para una zona franca con perfil industrial, logístico y comercial que impulse la producción, atraiga inversiones y genere empleo genuino en la ciudad.

“El Duty Free por sí solo no alcanza; Posadas necesita producir y generar empleo”, sostuvo Meza.
El Gobierno nacional reglamentó el régimen de tiendas libres en pasos fronterizos terrestres, y Posadas surge como uno de los puntos estratégicos por su intenso tránsito con Paraguay y Brasil, a través del puente San Roque González de Santa Cruz. Si bien la medida puede dinamizar la economía y crear puestos de trabajo, genera preocupación en los sectores comerciales que desde hace décadas compiten en desigualdad de condiciones frente a Encarnación.
“No queremos una nueva competencia desleal; queremos una oportunidad de desarrollo para toda la ciudad”, enfatizó el funcionario.
Los comerciantes posadeños no rechazan la inversión ni los empleos que pueda generar el Duty Free. Su reclamo apunta a evitar que un régimen con beneficios fiscales profundice las desigualdades que arrastra el comercio local desde la apertura del puente internacional.
“Queremos que haya inversiones y que se generen puestos de trabajo, sí. Pero no queremos una nueva asimetría dentro de nuestras fronteras”, remarcó Meza.
Por eso, el ministro propone que la habilitación del Duty Free sea solo el punto de partida para avanzar hacia una zona franca industrial, logística y comercial. Esta herramienta permitiría convertir a Posadas en un polo de producción y exportación, abriendo oportunidades para proveedores locales, empresas exportadoras y trabajadores de diversos sectores.
La ubicación estratégica de Posadas, frente a Encarnación y cerca de los corredores hacia Brasil, debería transformarse en una ventaja productiva. Meza destacó que industrias orientadas a la exportación podrían encontrar en Misiones una plataforma competitiva si existen reglas claras e incentivos adecuados.
“La discusión no debería limitarse a la instalación de un Duty Free, solo para venta minorista de productos importados. El verdadero desafío es definir qué modelo de desarrollo y generador de empleo queremos para nuestra ciudad”, afirmó.
El planteo cuenta con respaldo normativo en la Ley 24.331 de Zonas Francas, que permite impulsar espacios destinados al comercio y a la actividad industrial exportadora. Además, existen antecedentes vinculados a Puerto Iguazú que mencionan la posibilidad de extender beneficios a Posadas y Bernardo de Irigoyen.
Meza busca un equilibrio: reconocer los beneficios económicos y laborales del Duty Free, pero advertir que, sin una estrategia integral, los beneficios podrían concentrarse en pocos operadores. Su propuesta es transformar una medida comercial en una verdadera política de desarrollo para toda la ciudad.
“La verdadera oportunidad es fortalecer la producción, atraer inversiones y generar trabajo para los posadeños”, concluyó.
En un contexto donde la frontera vuelve a marcar la agenda económica de Misiones, el ministro instaló una consigna clara: Posadas no debe resignarse a competir en desventaja ni conformarse con un negocio concentrado. Debe exigir herramientas que cuiden a sus comerciantes, atraigan industrias y conviertan la apertura del Duty Free en una oportunidad más amplia de progreso.
“Más que discutir una tienda libre de impuestos, la pregunta de fondo es qué ciudad queremos construir: una ciudad que dependa del consumo o una ciudad que también produzca, exporte y genere nuevas oportunidades”, remató Meza.
Fuente: MIsiones Opina





