Tras la Solemnidad de Corpus Christi celebrada este sábado en Puerto Iguazú, el Obispo de la Diócesis destacó la profunda raíz jesuítico-guaraní de la fiesta y el rol de la Eucaristía como fuente de fortaleza y consuelo para la comunidad ante las dificultades actuales.
En el marco de la Solemnidad de Corpus Christi, que reunió a toda la comunidad diocesana en el Anfiteatro Ramón Ayala, Monseñor Nicolás Baisi reflexionó sobre la vigencia de esta tradición arraigada en la fe del pueblo misionero.
“Desde las Misiones Jesuíticas ellos celebraban el Corpus Christi muy grandemente, con gran fiesta; se involucraba todo el pueblo. Así que desde entonces esta fiesta está muy arraigada en la fe de nuestro pueblo”, expresó el Obispo.
El prelado detalló el desarrollo de la jornada: por la mañana, los diferentes grupos se reunieron por separado para reflexionar sobre cómo, a partir de Jesús Eucaristía, han crecido en su servicio y en su vida comunitaria. Luego, todos se congregaron para celebrar juntos la Santa Misa. 
Sobre el rol de la Eucaristía en los tiempos difíciles que vive la comunidad (falta de trabajo, problemas familiares, violencia, soledad, enfermedades y consumo de drogas), Monseñor Baisi señaló:
“Siempre hay situaciones difíciles en la vida… Y ahí Jesús está como consuelo en nuestra vida, nos acompaña, sabemos que Él nos ama y eso nos consuela, nos fortalece y nos trae paz”.
Finalmente, dejó un mensaje de esperanza:
“Tenemos que pedirle al Señor Jesús que está con nosotros, que nos demos cuenta que está cerca de nosotros y que nos ama, y que eso nos traiga paz”.
La celebración incluyó talleres formativos, música inspirada en las reducciones jesuíticas y una procesión, reafirmando la fe eucarística en la diócesis fronteriza.







