Tras la decisión de la Nación de avanzar con la venta y concesión de terrenos de la Unidad Turística Embalse, 45 trabajadores fueron despedidos. “No duermo, no se qué hacer”, dijo.
La decisión del Gobierno nacional de avanzar con la venta y concesión de inmuebles estatales en la Unidad Turística Embalse, en Córdoba, derivó en el despido de 45 trabajadores del complejo. En medio de ese escenario, el intendente de la ciudad, Mario “Gato” Rivarola, se quebró durante una entrevista al expresar la difícil situación económica y social que atraviesa el municipio.
Días atrás, la administración de Javier Milei habilitó a la Agencia de Administración de Bienes del Estado (AABE) a vender 21 inmuebles públicos, entre ellos tres terrenos ubicados sobre la costa del Embalse de Río Tercero. La medida forma parte de un plan que contempla la venta o concesión de un amplio sector de la Unidad Turística Embalse, un predio de unas 300 hectáreas forestadas que cuenta con siete hoteles, de los cuales solo dos están operativos, 51 cabañas, piletas, un polideportivo, un centro médico y una dependencia policial.
A la resolución se sumó esta semana la notificación de despidos para 45 trabajadores estatales, entre contratados y empleados de planta permanente, lo que profundizó la preocupación en la comunidad.
Angustia y llanto del intendente
En ese contexto, Rivarola manifestó su angustia durante una entrevista con el streaming de La Voz del Interior. “Tengo tanta angustia; que te corten las rutas, que la gente se quede sin trabajo, estoy muy triste, es como que me supera todo esto. Me voy a Buenos Aires, viajo, hago todo lo que tengo que hacer para hacer las cosas bien. Lo único que necesito es que le den laburo a la gente”, expresó entre lágrimas.
El jefe comunal sostuvo que la situación financiera del municipio es cada vez más compleja y cuestionó la falta de respuestas desde el Gobierno nacional. “La gente está mal y yo no sé qué hacer. No me alcanza para pagar sueldos. No entiendo por qué se ponen tan duros en Buenos Aires y no nos dan bolilla. No nos escuchan al interior del interior”, afirmó.
Además, reveló que atraviesa problemas de salud producto del estrés generado por la crisis. “Tengo el hospital superado entre el 75 y 100 personas por día estamos atendiendo porque no doy abasto. No duermo, eran las cuatro de la mañana y estaba despierto porque digo: ‘No sé qué hacer’. Estoy desesperado, es muy duro“, señaló.
Visiblemente afectado, agregó: “Estoy muy triste, estoy muy triste porque no me da el cuerpo. No sé qué hacer, te juro, porque no duermo, no como. Estoy internado hace dos días porque ya no sé qué hacer. De la coparticipación me entraron $ 220 millones, de Nación le bajaron la coparticipación a las provincias, la provincia nos tuvo que bajar a nosotros. Tengo $ 330 millones por mes en sueldos, tengo que sacar todos los meses crédito en el Banco de Córdoba para poder pagar los sueldos a los chicos que ganan miseria también. ¿Cómo puede ser?”.
En el final del reportaje, el intendente envió un mensaje al presidente Javier Milei y reclamó mayor diálogo entre la Nación y las provincias. “Me encantaría que llame a los gobernadores y trabajen en conjunto. Que los senadores y diputados se junten realmente a ver los problemas que tiene la gente, que no se peleen más. Que desde el Gobierno nacional no peleen al interior, porque el interior somos los que bancamos al Gobierno nacional. Que escuchen a los gobernadores”, sostuvo.
Finalmente, concluyó: “Y a la gente. Cada vez que vote, que por favor vote gente seria, gente que tenga ganas de pelear por el país, y no gente influencers, porque sino cada vez vamos a ir peor”.
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