El diputado del Partido Libertario, Martín Arjol, volvió a poner en agenda, con el pedido de un nuevo plebiscito, la Central Hidroeléctrica de Corpus y buscó despejar dudas sobre el impacto ambiental del proyecto y la cantidad de familias que deberían ser relocalizadas.
A través de dos proyectos presentados en la Legislatura, el diputado impulsa, por un lado, una iniciativa de ley sobre incentivos para pequeños aprovechamientos hidroeléctricos y, por otro, un proyecto de comunicación dirigido al Poder Ejecutivo provincial para que arbitre los medios necesarios para realizar una nueva consulta popular sobre la construcción de la represa hidroeléctrica Corpus Christi, en el emplazamiento Pindó-í.
Las propuestas surgen a 30 años del plebiscito en el que el 83% de los misioneros votó por el “No” a la construcción de la represa.
En comunicación con La Voz de Misiones, Arjol sostuvo que ambas iniciativas buscan “plantear la potencialidad que tiene la provincia en materia hidroeléctrica”.
El diputado explicó que la idea de regular los pequeños aprovechamientos hidroeléctricos surge porque, según indicó, en Misiones existen numerosas explotaciones de pequeña escala que quedarían fuera de la Ley IV – Nº 56, referida al dominio provincial sobre los recursos hídricos naturales.
“Una pequeña microturbina instalada en una costa no tiene ningún tipo de procedimiento contemplado por la ley. Entonces, con esta reglamentación, el Estado tendría la facultad de establecer qué se entiende por pequeñas explotaciones hidroeléctricas, teniendo en cuenta la potencialidad que posee la provincia de Misiones”, afirmó.
Respecto al segundo proyecto, vinculado al pedido de un nuevo plebiscito, Arjol consideró que el debate debe retomarse debido a las deficiencias que presenta la provincia en materia de generación energética.
“No tenemos petróleo, ni litio, ni conexión al gas natural, pero sí una enorme potencialidad hidroeléctrica, que es Corpus”, expresó.
Para Arjol, de concretarse la obra, Corpus sería la central hidroeléctrica con mayor eficiencia en producción de megavatios/hora “en comparación con la cantidad de tierras inundadas”.
Además, sostuvo que el impacto social sería menor, basándose en datos de la Comisión Mixta del Río Paraná (Comip), utilizados en el informe que acompañó el proyecto de comunicación.
“Según los datos de la Comip, con la represa Urugua-í se inundaron 8.000 hectáreas. Corpus inundaría, del lado argentino, cerca de 7.000 hectáreas y habría menos de 100 familias que deberían ser relocalizadas”, explicó.
El legislador consideró necesario reabrir la discusión, teniendo en cuenta que “dos tercios de los misioneros menores de 45 años no participaron de aquella consulta”.
“Hay un cambio demográfico y también una necesidad de la provincia de Misiones y de la Argentina de generar energía limpia”, argumentó.
Consultado sobre las declaraciones del diputado Carlos Rovira respecto al proyecto Corpus, Arjol respondió: “Rovira es un diputado más y, por lo tanto, es la opinión de un par. Creo que tenemos que dar un debate maduro”.
Asimismo, rechazó la idea de que en el mundo ya no se construyan represas.
“Es falso que en el mundo no se construyan más represas. En muchos lugares ya no se hacen porque ya construyeron todas las que podían. Pero la Agencia Internacional de Energía ha determinado que la hidroeléctrica es una de las energías importantes para la transición energética”, remarcó.
El diputado también recordó que, durante el plebiscito de los años 90, existían dudas sobre la finalización de Yacyretá y cuestionamientos vinculados a la corrupción y al manejo de fondos.
“Hay que poner en discusión cómo construir la represa de Corpus y cuáles serían los beneficios para la provincia de Misiones, de manera clara y precisa”, señaló.
En cuanto a los beneficios económicos, Arjol consideró que la obra debería financiarse “100% con recursos privados” y afirmó que Misiones tendría que recibir “un canon por concesión, regalías, obras de saneamiento ambiental e infraestructura” y agrego: “Todo ese complejo generaría empleo”, indicó.
Además, recordó que Misiones actualmente recibe el 30% de las regalías de Yacyretá y estimó que, con Corpus, esos ingresos podrían duplicarse.
“Entre Corpus y Yacyretá, la provincia recibiría cerca de 100 millones de dólares extras anuales en concepto de regalías, recursos que deberían destinarse directamente a políticas de inversión, promoción del empleo y energía”, sostuvo.
Arjol también afirmó que, según datos de la Comip, el costo de producción sería “de aproximadamente $31 por kilovatio”.
“Se generaría energía de manera muy competitiva para el mercado. Incluso sería mejor determinar las regalías en cupos de energía”, planteó.
Finalmente, el diputado se refirió al impacto ambiental y social de la obra y aseguró que cualquier actividad humana implica consecuencias.
“Todo crecimiento humano tiene un impacto social y ambiental; negarlo es ilógico. La instalación de una radio requiere una antena y eso también implica un impacto ambiental. Todo emprendimiento humano produce algún tipo de impacto. Ahora bien, de ninguna manera el desarrollo puede ser entendido como una anulación de la actividad productiva”, concluyó.
La Voz de Misiones





