La Justicia investiga amenazas y maltrato animal tras la muerte de un perro atacado con un rifle de aire comprimido en Candelaria.
En Candelaria, un perro fue asesinado con disparos de aire comprimido por un presunto usurpador. Así lo denunció Claudia Sartori, dueña del fila brasileño que respondía al nombre de Rudo. A raíz de la denuncia, la Policía de Misiones secuestró un arma junto a 27 proyectiles de plomo.
El principal sospechoso fue identificado como Eugenio C. y cuenta con otros antecedentes penales, uno de ellos por violación. “Hace un tiempo venimos padeciendo a este señor, el año pasado en octubre, mi perro recibió un disparo” denunció la vecina. Según su relato, ese fue el primer ataque: “Tenía la bala pero se recuperó porque fue en el músculo”.
No obstante, la denunciante aseguró que las situaciones de conflicto son frecuentes. “Este señor siempre, los sábados a la tarde, cuando toma un poquito de alcohol o cuando está medio sacado, dispara al aire”, detalló. De hecho, el sábado previo al disparo en el que ocurrió la fatalidad, Sartori dijo que recibió amenazas directas de su parte.
Maltrato animal: así fue la muerte del perro en Candelaria
“Yo estaba en el canil de los perros y él viene caminando por atrás y dice ‘voy a matar a todos estos perros y a la dueña también’”, relató la vecina. Además, consideró que su molestia comenzó “desde el día que yo le avisé al dueño de la propiedad que lo había usurpado”.
Finalmente, el hecho trascendió cuando atacó fatalmente al animal. “Estábamos cercando todo y él se vino a 10 metros de donde estábamos, le silbó, se cruzó y en nuestra cara le dio dos disparos”, aseguró Sartori.
Tras la presentación judicial, el Juzgado de Instrucción ordenó varias medidas. Personal policial notificó al acusado sobre la apertura de una causa por amenazas y además le impuso una restricción de acercamiento respecto de la denunciante y su entorno familiar.
Durante el operativo, el hombre entregó voluntariamente el rifle y los balines, que quedaron bajo cadena de custodia para futuras pericias. Paralelamente, un veterinario policial confirmó la muerte del animal y tomó muestras biológicas que Criminalística analizará para determinar la causa exacta del fallecimiento.





