El oficialismo provincial elimina el pago anticipado de Ingresos Brutos en los controles ruteros desde julio y traslada al Gobierno nacional la presión por aliviar la carga tributaria.
El Gobierno de Misiones decidió dar un golpe de timón en su política fiscal y, al mismo tiempo, abrir un nuevo frente de discusión con la Casa Rosada. Encuentro Misionero anunció la eliminación de la percepción de Ingresos Brutos en los puestos de control ruteros —el mecanismo bautizado como “Aduana Paralela”— y, en el mismo acto, reclamó que la Nación avance con la reducción del IVA y del Impuesto a las Ganancias.
El fin de un sistema cuestionado
El anuncio fue formalizado el 1º de mayo durante la apertura de sesiones en la Legislatura provincial. A partir de julio, los puntos de control que durante más de una década funcionaron como instancia de cobro anticipado sobre la mercadería que ingresaba al territorio dejarán de operar bajo ese esquema. Esas estaciones quedarán reservadas exclusivamente para tareas de verificación documental.

La medida alcanzará al 95% de los contribuyentes. Para el segmento restante, integrado por las grandes empresas, el régimen será sustituido por un sistema digital, mensual y de gestión simplificada.
Una jugada que reordena el tablero político
La decisión tiene una lectura que va más allá de lo administrativo. Durante años, sectores de la oposición —con La Libertad Avanza a la cabeza— señalaron a la “Aduana Paralela” como uno de los factores que encarecían la actividad económica en la provincia. Al desarmar ese esquema, el oficialismo le quita a sus adversarios una de sus principales banderas y reordena el eje del debate público.
Con ese movimiento, Encuentro Misionero se ubica en una posición de iniciativa: primero ajusta sus propios tributos y, desde ahí, eleva el reclamo hacia el Gobierno nacional para que avance con su propia agenda de alivio impositivo.
El reclamo por IVA y Ganancias
El planteo provincial pone en el centro de la discusión a dos tributos clave. El IVA, por su efecto inmediato sobre los precios al consumidor, y Ganancias, por su peso sobre los ingresos y la rentabilidad de empresas y trabajadores, aparecen como piezas decisivas en cualquier estrategia de reactivación económica.
La provincia busca instalar ese debate desde un lugar de acción concreta y no de mero reclamo. La estrategia apunta a que la administración nacional cumpla con compromisos que formaron parte central de su discurso de campaña.
Recesión, consumo y herramientas provinciales
El telón de fondo del paquete de medidas es un escenario económico complejo a nivel nacional. La caída del consumo y la retracción de la actividad golpean a las economías regionales y obligan a las provincias a desplegar instrumentos propios para sostener el mercado interno.
En esa línea, Misiones combina el alivio fiscal con la ampliación de programas de incentivo al consumo y la reducción de cargas en sectores productivos. El gobernador Hugo Passalacqua aparece como el ejecutor de las decisiones, aunque el rumbo responde a una orientación más amplia del espacio político que conduce la provincia, caracterizado por el equilibrio fiscal y por sostener márgenes de autonomía frente al poder central.
Federalismo y coparticipación, otra vez en agenda
El planteo provincial reabre además una discusión de fondo: la del federalismo fiscal. Misiones es una de las jurisdicciones más perjudicadas por el régimen de coparticipación vigente, lo que la obliga a financiar buena parte de sus políticas con recursos genuinos.
En ese marco, la baja de impuestos nacionales también funciona como una vía para compensar esa desigualdad estructural. Con esta batería de definiciones, Encuentro Misionero se instala en la conversación nacional desde un rol activo y deja a La Libertad Avanza frente al desafío de responder con propuestas propias.





