El siniestro vial dejó tres heridos, uno de ellos con fractura expuesta, y la Policía analiza imágenes del sistema de videovigilancia del 911 para determinar si hubo maniobras temerarias previas al impacto.
Tras la colisión ocurrida el viernes por la noche en la intersección de las avenidas Costanera Oeste y Bustamante, se conocieron nuevos detalles que agravan el cuadro del hecho.
De acuerdo a los estudios realizados, el conductor Ricardo D. S. registró 1,60 g/l de alcohol en sangre al momento del siniestro, mientras que Lucas C. (22) arrojó resultado negativo. Este elemento es clave para establecer responsabilidades en la mecánica del choque.
Como consecuencia del impacto entre ambas motocicletas, tres personas resultaron lesionadas. El cuadro de mayor gravedad corresponde a Lucas C., quien presenta una herida cortante en el muslo izquierdo con exposición ósea de fémur, con un tiempo estimado de curación de 180 días. Por su parte, Ricardo D. S., quien conducía alcoholizado, sufrió fractura en el pie izquierdo (80 días), mientras que Matías T. resultó con una herida contuso cortante en la rodilla izquierda (25 días).
En paralelo, los investigadores no descartan que en la zona se hayan realizado maniobras peligrosas o incluso picadas, una problemática ya detectada previamente por la Policía en ese sector de la Costanera. En ese marco, en los últimos meses se intensificaron los controles, con varias personas puestas a disposición de la Justicia y el secuestro de numerosas motocicletas.
En el lugar trabajaron efectivos policiales, personal de la Dirección General de Seguridad Vial y Turismo y Policía Científica, quienes continúan con las pericias para establecer con precisión cómo se produjo el siniestro.





