El Grupo Especial de Rescate (GERSI) de los Bomberos Voluntarios de Iguazú logró rescatar este jueves por la tarde a un cachorro que había caído a un pozo de 19 metros de profundidad en la zona de las 2000 hectáreas.
La guardia de Bomberos Voluntarios de Iguazú recibió la denuncia y de inmediato despachó dos dotaciones junto al Grupo Especial de Rescate (GERSI). Al llegar al lugar, los efectivos confirmaron la presencia del animal en el fondo del pozo y comenzaron las tareas de rescate en espacio confinado.
Tras un arduo operativo que demandó técnicas especializadas, los bomberos lograron extraer al cachorro, de tamaño grande, quien se encontraba en buen estado general de salud. El animal fue entregado inmediatamente a sus dueños.
Según relataron los propietarios, una pareja que se había mudado recientemente al lugar, el pozo estaba tapado por tareas de instalación de una bomba de agua. En un descuido, mientras se retiraron momentáneamente para buscar cables, el cachorro cayó al interior del pozo.
El operativo finalizó con éxito y sin heridos. El cachorro ya se encuentra nuevamente al resguardo de sus dueños, quienes agradecieron la rápida y profesional intervención de los bomberos voluntarios.
Este tipo de incidentes resaltan la importancia de mantener cubiertos protegidos los pozos y excavaciones en zonas residenciales, especialmente cuando hay animales o niños en las inmediaciones.







