El gobernador destacó una obra estratégica durante la apertura de sesiones. Apunta a mejorar el servicio eléctrico y potenciar el desarrollo productivo.
El gobernador de Misiones, Hugo Passalacqua, destacó este viernes 1° de mayo, en la apertura de sesiones legislativas, la obra de la Línea de Alta Tensión 132 kV San Isidro – Alem – Oberá II como uno de los ejes centrales para fortalecer el sistema energético provincial y acompañar el crecimiento de la zona centro.
En su discurso ante la Cámara de Representantes, el mandatario remarcó que se trata de una inversión de 72 millones de dólares que beneficiará a más de 300 mil personas, al tiempo que permitirá garantizar energía tanto para hogares como para el sector productivo.
La iniciativa contempla un tendido de 116 kilómetros de línea aérea de alta tensión, con tramos de doble y simple terna, además de la instalación de más de 600 estructuras y la ampliación de estaciones transformadoras existentes, junto con una nueva en Leandro N. Alem.
Passalacqua puso el foco en el impacto estructural de la obra. Señaló que permitirá transportar mayor volumen de energía, reducir riesgos de interrupciones y dar previsibilidad al sistema eléctrico durante los próximos años.
En ese marco, también destacó el efecto en la economía regional. Afirmó que la infraestructura no solo garantizará suministro, sino que generará empleo y favorecerá la radicación de nuevas industrias en una zona con alta demanda energética.
Energía para la economía y la producción
El ministro de Energía, Paolo Quintana, precisó que el proyecto dinamizará la economía y fortalecerá el entramado productivo. En tanto, desde el sector técnico señalaron que mejorará la calidad del servicio en localidades donde la falta de energía limitaba la actividad industrial.
Desde los municipios, los intendentes de la zona centro coincidieron en que la obra responde a una demanda histórica. El jefe comunal de Alem, Matías Sebely, sostuvo que permitirá mejorar la calidad del servicio y la disponibilidad energética.
En la misma línea, el intendente de Oberá, Pablo Hassan, destacó que el nuevo esquema aportará mayor seguridad al sistema, al contar con alternativas de abastecimiento que evitarán cortes prolongados.
Uno de los puntos más valorados es la previsibilidad energética. Según lo expuesto, la obra permitirá sostener la demanda en contextos de crecimiento y reducir el impacto de eventuales fallas o condiciones climáticas adversas.
Además, los municipios remarcaron que la disponibilidad de energía confiable es clave para atraer inversiones. En ese sentido, se planteó que la nueva infraestructura marcará un salto en la capacidad del sistema eléctrico, con impacto directo en la industria, el comercio y la producción.
Desde Fachinal, el intendente Miguel Ángel Benítez también resaltó el movimiento económico que genera la obra, con incorporación de mano de obra local y mayor actividad en distintos sectores.
Con financiamiento de la Corporación Andina de Fomento, el proyecto se posiciona como una de las principales apuestas del Gobierno provincial para garantizar energía a largo plazo.
En ese contexto, el anuncio en la apertura de sesiones reforzó la idea de que la infraestructura energética será un pilar central para el desarrollo sostenido de Misiones, con impacto directo en la calidad de vida y la producción.





