En las calles de Iguazú, donde cada día se lucha por la dignidad, hay familias que deciden volver a empezar. Y cuando lo hacen, no están solos. Gracias al compromiso incansable de Oscar Portillo y el equipo de Seguridad Ciudadana, junto al apoyo del municipio, hoy una mamá, un papá y su hijo están escribiendo una nueva página de sus vidas.
Testimonio de la familia:
“Hace 14 años que trabajo en la misma esquina, en la calle. Todos los días veía a muchos chicos en la situación y lloraba. Salía a hablar con ellos…
Gracias a estos muchachos (Oscar Portillo y su equipo) nos dieron una mano enorme. Solo pedimos un pasaje y nos cumplieron con creces. Nos dieron herramientas cuando limpiamos la plaza, nos ofrecieron un trabajo en el campo, en La Pampa, y nos acompañan hasta allá.
Mi hijo era un chico excelente: trabajaba en repostería, estaba por terminar el cuarto año. La droga y el alcohol nos habían golpeado fuerte. Pagábamos 8.000 pesos de alquiler por día entre los dos y perdimos el único ingreso. Verlo todos los días en la calle pidiendo comida era muy triste.
Hoy decidimos alejarnos de todo eso. Nos vamos a empezar de cero. Mi hijo va a ingresar a rehabilitación. Por primera vez en mucho tiempo sentimos que se puede. Hasta que no vi el boleto en la mano, no lo creía… pero sí, es real.
Gracias Oscar, gracias a todo el equipo. Le cuidaron tanto a mi hijo… eso para una mamá vale oro.”
Porque nadie está solo
Esta es la prueba de que escuchar, acercarse y tender una mano sí cambia vidas. No solo se entrega un pasaje: se entrega dignidad, trabajo, contención y una oportunidad concreta de recuperación.
Desde el municipio seguimos trabajando para acompañar a quienes atraviesan situaciones de consumo problemático y vulnerabilidad. Porque cada historia importa.
¡Gracias Oscar Portillo y equipo de Seguridad Ciudadana por tanto compromiso! 🙌
Si estás pasando por una situación difícil, no dudes en pedir ayuda. Hay manos extendidas en Iguazú.





