En los últimos días, distintas escuelas de la provincia de Misiones, al igual que en otras partes del país, se vieron afectadas por mensajes y situaciones amenazantes que generaron preocupación en la comunidad educativa.
Sin embargo, las autoridades destacan que hay un aspecto igual de importante que la respuesta institucional: la forma en que la comunidad maneja y difunde esa información.
Cuando estos mensajes se comparten sin control en grupos de WhatsApp, redes sociales o conversaciones, se produce un efecto multiplicador negativo:
- Se multiplica la incertidumbre y el temor innecesario.
- Se genera ansiedad en familias y estudiantes.
- Se dificulta una respuesta ordenada y efectiva por parte de las instituciones.
- Se forma una cadena que termina amplificando la situación más allá de su real dimensión.
Frente a esta realidad, el mensaje de las autoridades y de la comunidad educativa es claro: actuar con responsabilidad es fundamental.
Recomendaciones clave:
No difundir los mensajes amenazantes.
Conservar las pruebas (capturas de pantalla, mensajes originales) sin reenviarlas.
Informar inmediatamente a la institución educativa o llamar al 911.
“La seguridad también se construye desde la calma, el criterio, la prevención y el compromiso de todos”, destacan desde el ámbito educativo.
Cuidar a nuestros chicos no se limita solo a reaccionar ante una amenaza: también implica saber cómo hacerlo de manera responsable, evitando que el miedo se propague de forma descontrolada.
Ante cualquier situación sospechosa o amenaza, la recomendación es clara: llamar al 911.
Informar bien también es prevenir.









