El fin de semana largo dejó una ocupación hotelera cercana al 70% en la ciudad de las Cataratas, con un movimiento heterogéneo: fuerte impulso en gastronomía y entretenimiento nocturno gracias al turismo brasileño, pero un comercio general que sigue sufriendo por la baja en compras tradicionales y el cambio de hábitos de consumo de los locales.
Rodrigo Blanco – FM Show Pdas
En diálogo radial, Rodrigo Blanco, presidente de la Cámara de Comercio, Industria, Comercio Exterior y Afines de Puerto Iguazú, analizó la situación actual del sector y coincidió en gran medida con diagnósticos previos, aunque insistió en la necesidad de no generalizar.
“Acá en Iguazú nosotros tenemos que separar por rubro porque hay una diferencia muy marcada. No podemos generalizar”, afirmó Blanco.
Auge nocturno y gastronómico, pero con matices
El dirigente destacó el boom de visitantes brasileños que llegan atraídos por la oferta de gastronomía, entretenimiento y la peatonal que se activa de noche, especialmente en la avenida Brasil. “Vienen por el servicio que en Foz de Iguazú no tienen: la noche, la peatonal, shows en vivo.
El movimiento es notorio”, describió.
Sin embargo, aclaró que este impulso no alcanza a todo el comercio. El rubro de comestibles y supermercados, que históricamente dependía de compradores brasileños y paraguayos, está muy golpeado. “Los brasileños y paraguayos ya no vienen a buscar comestibles como antes. Eso se cortó por la diferencia cambiaria. Y además, el iguazuense ahora cruza a Brasil para hacer las compras del supermercado”, explicó.
Blanco recordó que la tendencia se invirtió: “Los que somos un poco más grandes recordamos lo que era Encarnación y el posadeño yendo a Encarnación. Hoy está así, pero al revés”.
Turismo “gasolero” y exceso de oferta
Respecto al turismo en general, Blanco señaló que, si bien sigue llegando público extranjero, se trata mayoritariamente de un turismo low cost o “gasolero”: “El extranjero viene, se recluye en su habitación o cabaña, va a las Cataratas y poco más. El que consume y gasta más es el turista argentino, pero este fin de semana no fue como en años anteriores”.
Añadió que la ciudad cuenta con una oferta de plazas hoteleras muy grande, generada tras años de alta demanda, lo que hoy dificulta llegar a ocupaciones plenas. “Este fin de semana extralargo no fue inolvidable para los negocios”, resumió.
Mirada hacia Semana Santa y los meses difíciles
El panorama mejora de cara a Semana Santa, que este año cae muy temprano (primeros días de abril). Las reservas ya rondan el 90% según datos del sector turístico, lo que promete un fin de semana lleno.
Pero el presidente de la Cámara advirtió sobre lo que viene después: “Todo el mes de abril y mayo son los más bajos. Ahí sí se nota una caída fuerte en las reservas y va a estar complicado”.
El debate sobre los precios
Consultado sobre las quejas recurrentes por precios altos en restaurantes y supermercados —que en algunos casos se asemejan a los de destinos premium como Punta del Este—, Blanco fue contundente: “Siempre invito a la gente que viene y ve precios más altos que ponga un supermercado en Puerto Iguazú. Es un negocio. Todo el mundo vende caro; si yo vengo y vendo al precio que tiene que ser, me lleno de plata”.
Reconoció que existen excepciones, pero insistió en que los costos estructurales y la estacionalidad explican en parte los valores.
Conclusión
Rodrigo Blanco dejó un mensaje claro: el turismo en Puerto Iguazú muestra signos de recuperación en determinados rubros y con el apoyo de la conectividad aérea y eventos como Semana Santa, pero el comercio tradicional enfrenta un cambio estructural profundo. La clave, según su visión, pasa por reconocer esas diferencias por sector y trabajar en políticas que alivien la carga fiscal y fomenten la competitividad.
La ciudad de las Cataratas se prepara para un abril-mayo desafiante, pero con la esperanza de que el flujo de visitantes —nacionales e internacionales— siga sosteniendo la actividad económica de uno de los destinos más emblemáticos de Argentina.







