Una disposición de la ANMAT permite a los laboratorios reemplazar los prospectos impresos por códigos QR a partir del 16 de noviembre. La medida alcanza a productos con receta y de venta libre, y generó una demanda de una asociación de jubilados por las dificultades que podrían enfrentar adultos mayores y personas sin acceso a tecnología. La industria anticipó una transición gradual.
A partir del 16 de noviembre los medicamentos podrán comercializarse sin prospectos impresos, según una disposición de la Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (ANMAT) que habilita a los laboratorios a reemplazar la información en papel por códigos QR. La normativa alcanza tanto a los productos bajo receta como a los de venta libre y generó controversia judicial por las posibles dificultades de acceso para adultos mayores y personas sin dispositivos digitales.
La disposición establece la incorporación obligatoria de un código QR para consultar datos sobre dosificaciones, contraindicaciones y efectos adversos. Sin embargo, la eliminación del prospecto físico será opcional para cada laboratorio. Desde el Ministerio de Salud y la industria farmacéutica señalaron que la implementación será gradual, ya que existe mercadería con prospectos impresos suficiente para cubrir entre ocho meses y más de un año de comercialización.
Cuestionamientos de la asociación de jubilados
La Asociación de Jubilados y Pensionados Plaza Bernardo Ader, de Vicente López, presentó una demanda para impedir que la información farmacológica quede disponible exclusivamente en formato digital. La entidad advirtió que el cambio podría perjudicar a quienes no utilizan teléfonos celulares o tienen dificultades de conectividad.
El abogado Jorge Filipini, representante de la asociación, sostuvo que la disposición podría vulnerar el derecho de los consumidores a recibir información accesible. Según datos citados en la presentación, el 12% de las personas mayores de 60 años no utiliza teléfonos celulares en Argentina, proporción que sube a uno de cada cuatro entre los mayores de 75 años.
El planteo se apoyó en el artículo 4 de la Ley de Defensa del Consumidor, que establece que la información debe proporcionarse gratuitamente y en soporte físico, salvo que el consumidor elija expresamente otro medio. Filipini consideró que la disposición de ANMAT modifica ese criterio al permitir que sea el laboratorio quien decida si mantiene el prospecto impreso.
También cuestionó el procedimiento de consulta pública realizado por ANMAT durante 2025. Según el abogado, la convocatoria permaneció disponible durante cinco días, tuvo escasa difusión y no incluyó una participación amplia de organizaciones de consumidores y adultos mayores. Además, sostuvo que se había presentado como una propuesta para incorporar códigos QR, sin explicar suficientemente la posibilidad de eliminar el papel.
Qué resolvió la Justicia
La asociación solicitó una medida cautelar para suspender la aplicación de la normativa mientras se resuelve la demanda principal. En julio de 2026, el juez federal de San Martín Elpidio Portocarrero Tezanos Pinto rechazó el pedido al considerar que no existía una urgencia que justificara intervenir antes de una sentencia definitiva.
Los denunciantes apelaron esa decisión y el expediente quedó bajo análisis de la Sala I de la Cámara Federal de Apelaciones de San Martín. La presentación recibió el acompañamiento de la Asociación de Defensores del Pueblo de la República Argentina e incorporó informes de instituciones académicas y organizaciones vinculadas con los derechos de las personas mayores.
Filipini advirtió que la resolución de la demanda principal podría demorar varios años. Mientras tanto, los cuestionamientos se concentran en la posibilidad de que los pacientes deban utilizar obligatoriamente un teléfono celular y conexión a internet para acceder a información necesaria sobre sus tratamientos.
Posición de la industria farmacéutica
Las cámaras del sector respaldaron la incorporación de herramientas digitales, aunque reconocieron que no todos los laboratorios adoptarán el mismo sistema. Desde la Cámara Industrial de Laboratorios Farmacéuticos Argentinos (CILFA) consideraron que “el QR es un avance tecnológico” porque permite consultar información actualizada en cualquier momento.
La entidad señaló que algunas empresas podrían utilizar exclusivamente códigos QR, mientras que otras mantendrían un sistema combinado de información digital y prospectos impresos. Cooperala tampoco precisó cuántos de sus laboratorios asociados dejarían de incluir el papel.
Por su parte, la Cámara Argentina de Especialidades Medicinales (CAEME), que representa principalmente a compañías multinacionales, destacó que la transición será progresiva y reconoció las diferencias de acceso a la tecnología, especialmente entre adultos mayores. Desde la entidad aseguraron que “no se prevé retirar el papel de un día para el otro”.
También diferenciaron el prospecto destinado a profesionales de la salud de la información dirigida a los pacientes, que suele presentarse en lenguaje más sencillo. Según indicaron, es posible que el material impreso para los usuarios permanezca disponible durante más tiempo, mientras que los documentos técnicos migren progresivamente al formato digital.
Medicamentos de venta libre
La disposición original de ANMAT fue publicada en mayo de 2025 y posteriormente ampliada en mayo de 2026 para incorporar los medicamentos de venta libre. En estos productos, parte de la información sobre dosis, advertencias y recomendaciones ya se encontraba impresa directamente en los envases.
Desde el 16 de noviembre, los laboratorios podrán optar por trasladar esa información al formato digital mediante códigos QR. No obstante, representantes del sector anticiparon que algunos datos esenciales podrían continuar figurando en las cajas y que los medicamentos considerados más sensibles mantendrían sus prospectos impresos durante un período adicional.
La industria destacó que la digitalización permitiría acceder a versiones actualizadas de los prospectos sin necesidad de modificar inmediatamente los materiales impresos. Sin embargo, los demandantes insistieron en que esa ventaja no resuelve las dificultades de quienes carecen de dispositivos o conocimientos tecnológicos.
Situación en otros países
La Agencia Europea de Medicamentos (EMA) informó que actualmente los medicamentos autorizados en la Unión Europea deben incluir información impresa, aunque pueden incorporar códigos QR o enlaces electrónicos como complemento. Estos recursos digitales todavía no pueden reemplazar legalmente al prospecto en papel bajo las reglas generales vigentes, aunque las reformas regulatorias contemplan una transición gradual.
En Argentina, la aplicación de la disposición dependerá de las decisiones de cada laboratorio, mientras continúa el proceso judicial iniciado por la asociación de jubilados. La principal controversia se concentra en garantizar que todos los pacientes puedan consultar la información de sus medicamentos, independientemente de su acceso a la tecnología.
Información con Clarín







