La norma aprobada declaró de utilidad pública y sujetas a compraventa y expropiación dos parcelas de la colonia Picada Mandarina, donde residen familias agricultoras que enfrentan un conflicto por la titularidad de los terrenos.
La sanción legislativa respondió a una situación que involucra a 31 familias, integradas por más de 135 personas, que habitan y trabajan en los lotes A y B, con una superficie total de 537 hectáreas. Los terrenos se encuentran en la localidad de El Soberbio, departamento Guaraní, y son objeto de un proceso judicial de desalojo iniciado en 2016.
El dictamen sancionado integró proyectos presentados por la ex diputada Elsa Novoa y los diputados Cristian Castro y Roque Soboczinski.
Entre los fundamentos de su proyecto, Castro señaló que las familias ejercen la posesión pública, pacífica y continua de los inmuebles, donde desarrollan actividades productivas y cuentan con viviendas, galpones e iglesias.
También hizo referencia a los reiterados pedidos de regularización y a la Ordenanza 13/25 del Concejo Deliberante de El Soberbio, que declaró de utilidad pública los lotes y solicitó la intervención de la Legislatura provincial.
El legislador planteó la necesidad de resolver el conflicto entre la titularidad registral de los terrenos y el uso productivo y habitacional que realizan las familias.
En ese sentido, sostuvo que la expropiación constituye una herramienta legal para atender el interés público, avanzar en la regularización dominial y garantizar el resarcimiento correspondiente a los propietarios.
Por su parte, Soboczinski fundamentó la propuesta en la situación social de los ocupantes, que residen en los inmuebles desde hace décadas y se encuentran expuestos a un eventual desalojo.
Destacó especialmente la necesidad de proteger a niños, niñas, personas mayores y otros integrantes de las familias que podrían quedar en situación de vulnerabilidad ante la pérdida de sus viviendas.
La iniciativa también previó que, una vez adquiridos los inmuebles por el Estado provincial, se realice la urbanización que corresponda, de acuerdo con la disponibilidad de recursos, y que los lotes sean transferidos a título oneroso a los beneficiarios que hayan sido debidamente censados y legitimados.
En el recinto, como miembro informante, el diputado Enio Lemes señaló que la iniciativa busca brindar un marco legal para que el Estado provincial pueda intervenir en la situación de estos inmuebles y avanzar en una solución para las familias que los ocupan y producen desde hace años.
El legislador remarcó que el objetivo es que el proceso se realice de manera ordenada, contemplando la situación de las familias que acrediten las condiciones establecidas y los procedimientos correspondientes para la adquisición de los terrenos.
Previo a la sesión, el intendente de El Soberbio, Ricardo Leiva, consideró que “lo que estas familias están reclamando es justo, porque el título se obtuvo de manera irregular, ya que en ese lote ya vivían familias desde hace más de 25 años”.
“Son 537 hectáreas donde viven 31 familias. Son suelos bastante sinuosos y difíciles de trabajar, pero, con mucho esfuerzo y sacrificio, estas familias producen tabaco, maíz, poroto y mandioca, que les permiten sostener su vida cotidiana”, agregó.
“Esto es muy importante y significativo para ellos, porque tener a futuro su propio título les da estabilidad y seguridad. También les permite acceder a programas y beneficios de la Provincia, como la vivienda rural, entre otros”.
“Para nosotros, desde la gestión, este es uno de los ejes principales que tenemos que trabajar, porque todavía tenemos muchas más hectáreas por regularizar”.
En tanto, Jorge Muller, habitante de uno de esos inmuebles y productor agrícola, expresó: “Hoy es un día muy importante para nosotros. Es un lugar difícil, sinuoso, donde no es fácil trabajar, por eso esto representa un logro muy importante”.
“Desde ya, estamos muy agradecidos de haber llegado a este momento. Es difícil expresar con palabras lo que significa, porque nosotros vivíamos con la amenaza de un desalojo, y tener hoy la certeza de que vamos a volver a nuestra casa y poder decir ‘lo logramos’ es algo que no tiene palabras. Somos 31 familias, y esto significa mucho para todos nosotros”.













