La agrupación habló de un crimen anunciado y apuntó al Estado por la falta de presupuesto en salud mental, infancia y condiciones de vida. La causa sigue abierta.
La Agrupación de Mujeres Autoconvocadas de Iguazú se pronunció por la muerte de una niña en el barrio Cataratas de Puerto Iguazú, un hecho que se investiga como supuesto suicidio y que, dijeron, “pudo ser evitada”.
El caso se conoció el martes. La menor fue hallada sin vida en el patio trasero de una vivienda del barrio, cerca de las 11.20, por su padre. Intervino Policía Científica y el Juzgado de Instrucción Tres, a cargo del juez Martín Brites, ordenó autopsia y pericia psicológica. La hipótesis no está cerrada. En las primeras versiones se habló de 11 años; medios locales informaron que tenía 10.
En el comunicado, las autoconvocadas definen el hecho como “un crimen anunciado cuya responsabilidad recae en el Estado y sus distintos gobiernos”. Dicen que hace años reclaman presupuesto para la mujer y la infancia, y que en Iguazú “haya tantos casos” es tremendo, “y lo peor cuando la víctima es una menor”.
Sostienen que el suicidio es la principal causa de muerte entre adolescentes y jóvenes adultos en la Argentina y que, desde 2024, el país ocupa el primer lugar en esa causa. Apuntan a razones múltiples, pero marcan como central la escasez de equipos de salud mental en hospitales públicos e instituciones del Estado, y presupuestos “insuficientes para abordar los casos”.
“Años sin abordaje real de los factores problemáticos que lleva a la muerte, en este caso de una niña”, escribieron. Para la agrupación, el hecho evidencia que “el programa de salud o cualquier otro está vedado para la población trabajadora”.
“Hoy estamos con dolor profundo, indignación que nos conmueve. No hay nada peor ante una muerte que pudo ser evitada y ser evitada por el Estado”, dice el texto.
Exigen presupuesto para salud, educación, viviendas, servicios adecuados, espacios recreativos sanos y salarios que alcancen la canasta familiar. “No basta un número de teléfono donde supuestamente puede haber una escucha amiga”: reclaman recursos para que la infancia y su familia estén protegidas.
Cierran con un llamado a la comunidad “para que ninguna infancia sea arrebatada de un modo atroz”.






