El Banco Central del Paraguay dio a conocer este lunes la primera reforma integral del papel moneda en más de seis décadas. Se mantienen las seis denominaciones actuales, no se eliminan ceros y los billetes en circulación siguen siendo de curso legal.
Asunción. El Banco Central del Paraguay (BCP) presentó este lunes la nueva familia de billetes del guaraní, en coincidencia con el 83.º aniversario de la creación de la moneda nacional, establecida el 5 de octubre de 1943. Se trata de la primera actualización integral del papel moneda en más de sesenta años.
La serie conserva el cono vigente: G. 2.000, G. 5.000, G. 10.000, G. 20.000, G. 50.000 y G. 100.000. No hay cambio de valor ni eliminación de ceros. El rediseño combina figuras históricas, paisajes y especies de la fauna y la flora del país, con el eje puesto en la identidad, la seguridad y la accesibilidad.
Cada denominación tiene un relato propio
El billete de G. 2.000 homenajea a los pueblos originarios y al jaguar. El de G. 5.000 evoca las misiones jesuíticas, con Roque González de Santa Cruz y fray Juan de San Fernando, junto al yacaré. El de G. 10.000 reúne al doctor Francia y a Carlos Antonio López con el aguará guazú. El de G. 20.000 está dedicado a los defensores de la soberanía. El de G. 50.000 reconoce a las educadoras Celsa y Adela Speratti, con el taguá. El de G. 100.000 rinde homenaje a Agustín Pío Barrios y José Asunción Flores, con el pájaro campana.
En los reversos aparecen ecorregiones y especies nativas. También se incorporan referencias del patrimonio cultural, como el arpa paraguaya, el ñandutí, el ao po’i, el poncho para’í y el tereré.
Para facilitar el reconocimiento por personas con discapacidad visual, todos los billetes mantienen el mismo ancho y varían en longitud: el de G. 100.000 es el más grande y el de G. 2.000, el más chico. La diferencia entre una denominación y la siguiente es de siete milímetros. Se suman cifras de mayor tamaño, contrastes definidos y marcas táctiles.
En material, el de G. 10.000 pasa a fabricarse en polímero y se suma a los de G. 2.000 y G. 5.000, que ya usan ese sustrato.
Los de G. 20.000, G. 50.000 y G. 100.000 seguirán en algodón. Entre las medidas de seguridad figuran impresión en relieve, hilo de seguridad avanzado, marcas de agua adaptadas y tintas ópticamente variables.
El presidente del BCP, Carlos Carvallo, señaló que una moneda es ante todo una expresión de confianza y que el proyecto, de unos cinco años de trabajo, buscó recuperar una identidad visual común.
Desde la banca matriz aclararon que no habrá retiro inmediato del efectivo actual: ambas familias circularán de manera simultánea, conservarán su valor legal y los nuevos ejemplares llegarán de forma paulatina en las próximas etapas de distribución.
Fuente: Banco Central del Paraguay / Ñandutí





